miércoles, 5 de enero de 2011

Aquí playeando

Algunas veces la gente de allá de mi pueblo me pregunta cómo es la playa de aquí de Los Cabos, ahí les dejo unas fotos tomadas a lo largo de unos meses.


Yo y mis patotas en playa El Chileno.



Playa El Tule, justo entre San José y Cabo San Lucas


Un yatecito en bahía chileno.


El cielo del día, ni modo, estaba tumbado en la arena y era lo mas fácil a lo que se le podía tomar foto :-P

Probablemente este sea uno de mis roomates perezosos


Esta playa no recuerdo como se llama pero está entre el Hotel Hilton y el Marquis Los Cabos.

Playa Hotel Marquis

Playa del Hotel Hilton


Otra de la playa del Hilton


Y mas acá por el lado del hotel Ventanas al Paraíso, es un poquito mas agresiva el agua.

martes, 4 de enero de 2011

Y cuando de nombres feos se trata...

Me estaba acordando hace poco de una de aquéllas veces que me pidieron mi colaboración para un sketch en el trabajo. Por esos tiempos yo trabajaba en un hotel muy nice acá en Los Cabos, y mas o menos cada 3 meses hacían un pachangón para los empleados, nomás para tenernos contentos, era como una posada, solo que sin rifa de regalos, pero de ahí en fuera había baile, música, comida de banquete y show de variedades. 

En aquella ocasión, el entretenimiento quedó a cargo del departamento de Recepción-Concierge-Teléfonos, y como yo me la llevaba en Teléfonos en aquél entonces, me pidieron que les ayudara a conseguir nombres feos, lo mas feos posibles para nombrar personajes del sketch.

De principio no fue muy difícil anotar los nombres básicos: Petra, Rufino, Anacleta, Agripino, Porfiria, Rogaciano, Rutilia, Brígido, etc, etc, el problema fue cuando fuimos a Recursos Humanos a que nos prestaran la maquinita para hacer los gafetes y la chica de personal nos preguntó para que la queríamos.

-Ah es que vamos a hacer un sketch para la fiesta trimestral y pues los personajes tienen que llevar nombres feos para que esté un poco mas chistoso.
-Y cómo cuales nombres tenían pensado?

Y ahí empezó el problema, al parecer, de todos los nombres que habíamos escogido, todos estaban en uso por algún empleado del hotel. Así es, no podíamos usar el de Rufino porque así se llamaba un chavo que trabajaba en Áreas Públicas, que el de Petra tampoco porque así se llamaba una camarista, Anacleta era una señora de la cocina, y Rogaciano era un operador de mantenimiento, y así y así. 

El caso es que de los 20 nombres que llevábamos, solo pudimos utilizar cuando mucho 5 y pues tuvimos que empezar a buscar en el calendario hasta encontrar verdaderas aberraciones. Al final el sketch quedó muy divertido, pero pues tuvimos que enfrentar la censura por primera vez.

Y pues esto me puso a pensar, cierto es que la belleza y la fealdad son cosas muy relativas, pero de plano que hay nombres que hasta lastiman los oídos, a poco no?

En fin, próximamente les contaré de nombres para bebé :-P

lunes, 3 de enero de 2011

Filosofía de vida

Nunca me han gustado las materias de filosofía, lo admito, me aburren, supongo que es mas por desconocimiento que por verdadero aburrimiento, aunque creo que en mi muy particular caso se justifica porque las únicas 2 veces que llevé la materia me tocaron maestros muy pero muy malos en el ramo.

La primera fue en la prepa, nos daba la clase un tipo arrogante, prepotente, grosero y encima de todo 'bien pinche naco', se le conocía en el bajo mundo del CBTis 43 como 'El teco'. No recuerdo haber aprendido absolutamente NADA en las clases que nos daba, era solamente una manera (muy enfadosa) de perder el tiempo.

Peeero, el caso que nos ocupa el día de hoy, fue la segunda vez que llevé esa materia, fue cuando estaba en 4to semestre de la carrera, y por alguna extraña razón, nos pusieron 'Filosofía' en la lista de materias que teníamos que llevar, digo, si estudiábamos informática, no entiendo que tenía que ver la filosofía, pero bueno, ya que.

El maestro era un señor ya de unos cincuenta y tantos, de rasgos marcadamente indígenas, que tenía el muy característico nombre de Filemón Cecilio, pobre, aunque bueno, en estos tiempos nunca se sabe cuando se pondrán de moda esos nombres otra vez. Este señor, era Doctor en Filosofía, se notaba que era una persona culta, tal vez demasiado, porque absolutamente NADIE entendía de lo que estaba hablando. Durante semanas estuvo intentando que entendiéramos a Weber, Kant, Schopenhauer, Maslow, Nietzsche y un largo etcétera, sin éxito alguno. Lo juro, por mas que trataba de agarrarle el rollo, nomás no podía sincronizarme con las ideas de este profesor. Cuando hacía preguntas a la clase, ABSOLUTAMENTE NADIE le podía contestar lo que él quería, simplemente porque ni siquiera alcanzábamos a entender que es lo que quería oír jejejeje

Lo peor es que no había mucho que hacer porque no nos permitía tener mas de 3 faltas en el semestre porque automáticamente reprobábamos. Esto por suerte fue resuelto cuando Winston, otro compañero de clase, interpuso una queja con la coordinadora de la carrera ya que él trabajaba y necesariamente tenía que faltar al menos una vez a la semana por su horario, y no estaba especificado en el reglamento escolar que podían reprobarnos por faltas. Así que cuando este maestro anunció que lo de las faltas no contaba, se vació la clase!

Yo normalmente era un estudiante muy cumplido, pero en serio que con esta materia no podía, era una de estar luchando contra el sueño que me invadía nomás empezaba el maestro con su perorata. Así que lo que hacíamos un par de amigos y yo, era que en exactamente los 50 minutos que duraba la clase, caminábamos 2 kilómetros de ida y 2 kilómetros de vuelta hacia un Walmart para comprar pan dulce.


Si, ya sé que era una grosería abandonar una clase digna e instructiva por un par de vanas y profanas piezas de pan, pero la verdad es que sentíamos que aprovechábamos un poco mas el tiempo! Además, no estaba nada mal degustar dos piezas de pan durante el camino de regreso a la escuela, aparte de que siempre entablábamos las mas amenas conversaciones entre la ida y la vuelta. Ahhh si tan solo supieran mis dos amigos cuanto añoro esos días de salir a comprar pan!!!

Resumiendo...

Pan Dulce MATA filosofía.


domingo, 2 de enero de 2011

De flautas de res y películas de terror

Creo que fue ayer cuando estaba pensando y tratando de recordar algún incidente memorable que haya ocurrido durante mis años de la escuela.
Fueron muchos los que se me vinieron a la mente, pero como recientemente se me ocurrió volver a programar en Java, me acordé de un célebre fin de semana, 26 y 27 de octubre de 2002 en específico.
Sucedió que estábamos llevando la materia de 'Programación 2' con el profe Adulfo, a quien se le había ocurrido enseñarnos a programar en Java en lugar del clásico Lenguaje C que le daban a todo mundo en 5to semestre. La mera verdad yo nunca he sido muy bueno para programar, de hecho no creo haber tecleado una sola línea de código en casi 4 años, en fin, con Java no me estaban saliendo las cuentas y creo que no era el único.
Un buen día, el profe nos deja de tarea hacer un sistema de captura, nada complicado. Pero bueno, nada complicado en Delphi, o en Lenguaje C, porque en Java, cualquier punto mal colocado afecta, vaya, hasta hace diferencia entre mayúsculas y minúsculas, por lo que la variable 'Equis', no es igual a la variable 'equis', amén del montón de errores y excepciones con los que nos topábamos, y bueno, ya se imaginarán.
Como dos o tres cabezas piensan mejor que una (en teoría), decidimos juntarnos a hacer la tarea, en la casa de la Maribel en específico. Total, ese día nos dedicamos el Adrián y yo a localizar al Tyson, que al parecer era bueno para programar en ese entonces (ahorita quien sabe), fuimos a dar hasta por allá al rumbo del Cetis 68 en los Tabachines, donde el Diego, otro compañero de la escuela, tenía un cibercafé. Ya sea con engaños, falsas promesas o lo que haya sido, lo convencimos de que dejara a los de su grupito y nos ayudara a nosotros. Para esas horas, en la casa de la Mari ya se habían juntado: La Lupita, La Mari, la Vanessita, la Nora, la Yahaira, la Marielos, la Paty, la Marina y presumiblemente la Xochitl, es mas, creo que hasta el Leobardo andaba por ahí. En fin, después de toda la tarde de intentar echar a andar el programa, el intérprete de Java nos seguía marcando el mismo error, y por mas que el libro decía que la instrucción estaba bien, el 'Kawaks' (Compilador de Java) se negaba a cooperar.
No supe quien dijo primero que tenía hambre, el caso es que media hora después, la Maribel nos había preparado unas flautas que estaban en el congelador, abe si sería el hambre o lo tarde que era, porque no recuerdo haber comido algo que me supiera tan bien, y miren que nomás eran taquitos de res, fritos, con repollo y salsa picante.
Lo que siguió después de la comida fue una memorable charla acerca de películas de terror, 'Hasta el viento tiene miedo', 'El libro de piedra', 'Ya nunca mas' (quien haya visto actuar a Luis Miguel sabrá de lo que hablo), y bueno, no tardó mucho el tema en evolucionar a historias de terror del folklore local.
A pesar de haber escuchado ese cuento mas de 100 veces (cada uno), nos seguíamos emocionando con la historia de la chava que bailó con un chico en la rueda de La Pérgola y este le prestó su chamarra, y al día siguiente que va a recogerla, le dicen que la chava se había muerto hacía quien sabe cuantos años, y que para probarlo van al panteón y efectivamente, se encuentra su chamarra sobre la tumba. O el no menos célebre episodio de cuando en el mismo tipo de bailes (En la rueda de la pérgola), la típica de la chava que ve a un hombre guapísimo, vestido totalmente de negro, y pues lo saca a bailar, y en una de esas que le pisa un pie por accidente, y al voltear a verlo se da cuenta que en lugar de pies tiene una pata de gallo y otra de cabra. Y que se pone a gritar -El diablo! El diablo!- y zaz, el diablo que se desaparece en medio de una nube de penetrante olor a azufre.
No menos memorable fue el final de la noche, cuando el Tyson estaba terminando de contar una de sus historias de la casa embrujada de su tía en Chametla, que se empiezan a escuchar golpes en la puerta, muy fuertes para ser de alguien que solo está tocando. No recuerdo si alguna de las muchachas pegó el grito, pero es probable. Cuando nos levantamos el Tyson, el Adrián, el Pedro y yo a ver quien era y TERROR!
Era José (a.k.a El Carrocero) hecho una furia, gritando barbaridades tales como -¡Hijo de tu ***a ****e! Donde estuviste toda la tarde?! Nos quedamos esperándote como ******os y nunca que llegaste!- (me acuerdo y me da risa todavía jejejeje)
Casi casi que había olvidado estos momentos, plebes, si llegan a leer esto alguna vez, gracias por ese fin de semana, muy entretenido, es una lástima que no haya sacado una foto de todos sentados a la mesa comiendo flautas de res con repollo y zanahoria rallada, porque me hubiera gustado recordarlo con mas detalle :-)

¿A qué te sabe la muerte?




La muerte en sí no tengo idea a que sepa, porque no he estado del otro lado y regresado, la única vez que estuve a punto de morir por ahí de los 9 años, la situación me supo a pan integral con guacamole, quizá fue porque era precisamente eso lo que traía atorado en el cogote y que me estaba asfixiando, pero esa es otra historia.

Lo que sí me sucede, es que hay un cierto sabor que asocio con los velorios o funerales, y es el saborizante a fresa que le ponen a los dulces rojos, chicles y según descubrí esta mañana, a la malteada Hershey's de fresa.
Es increíble que una cajita de jugo de 11x5 cms me haya regresado de una certera patada a 1986. Mas en específico a Marzo de 1986 al funeral de mi santa tía Mary.

No recuerdo exactamente como estuvo todo el asunto, solo se que mi tía tenía entonces 19 años y tenía algún tiempo internada en el IMSS de Guadalajara, creo que incluso en alguna ocasión los fuimos a visitar en navidad (1985 seguramente). En fin, el caso es que, unos días antes, mi mamá me llevó con ella al pueblo donde viven todavía mis abuelos.

Teniendo 3 años, era imposible que me diera cuenta de lo que acontecía con los grandes, pues yo en cuanto llegué me dediqué a jugar como siempre con mi primo durante todo el día, a lo que fuera, porque ahí en el pueblo, lo que sobraba era espacio para correr y chirotear.



No se cuantos días después, llegan mi Papá y mi hermana, que por entonces debía tener unos 8 años. Cosa rara porque creo que era entre semana y se supone que mi papá trabajaba. Sin duda que mi mamá se olió algo raro, para empezar, ¿que andaba haciendo mi papá a esas horas y fuera del trabajo?, segundo, ¿Porqué mi hermana traía el pelo tan corto? (Según supe, mi papá estuvo batallando a la hora de peinarla para mandarla a la escuela, así que para ahorrarse molestias posteriores, la llevó a una estética y le cortaron el pelo como niño, así no iba a batallar).


Recuerdo que mi mamá se quedó viendo como se bajaban del carro y se acerca mi hermana, y con una jovialidad un tanto inadecuada le suelta a bocajarro.
-Mami!, habló mi Tata (abuelo), que la Mari se murió! (Como si estuviera diciendo -Mira Mami, aquél peluche es rosa!), dicho esto, siguió su camino como si nada hubiera pasado y se fue a buscar a mis primas para jugar con ellas.
No recuerdo que aconteció inmediatamente, pero si recuerdo que poco después mi mamá fue y se acostó a llorar en una cama tenebrosa que tenía mi Nana(abuela).

Recuerdo que no entendía porque mi mamá estaba llorando, así que me limité a quedarme ahí, observando lo increíblemente tétrica que estaba la cama en realidad.

Era de un metal pesado, y en la cabecera tenía una especie de marco giratorio donde había una imagen de la virgen de San Juan de los Lagos (o cualquier otra, para mi son como los chinos o las gallinas, todas se parecen), girabas el marco y podías poner la foto de alguna otra persona. La cabecera tenía una lámpara incluida, con lo cual se podía leer en la noche, claro, nomás llovía y la cama daba toques (descargas eléctricas). Además al pie de la misma tenía una especie de baúl adosado, para guardar ropa o cobijas, no solo era una cama muy fea, también era práctica.

Si hoy en día me lanzara de excursión por cualquier mueblería, dudo mucho que pudiera encontrar algo mas kitsch que esa cama, que sin duda todavía debe existir en casa de mi Nana.

Volviendo al punto, mi mamá de tanto llorar se quedó dormida, así que yo me fui nuevamente a jugar.
Cuando regresé en la tarde, ya se había juntado un buen de gente en la casa y un grupo de señoras se estaban dedicando a poner una tela blanca sobre unos ladrillos que habían apilado en forma de escalera, después supe que era para poner veladoras. Y ya se imaginarán como es un novenario en el típico entorno rural mexicano, parecía que todas las señoras del ejido estaban ahi acomodadas en la sala de mi Nana.

Para ese entonces yo había dejado de ver a mi tía hacía un año seguramente, y ya ven que los niños pronto olvidan a la gente si no la ven seguido, y al día siguiente que la trajeron, al verla dentro de esa caja (color verde pastel), la verdad no se me hacía conocida, parecía una muchacha joven que estaba durmiendo una siesta y que en cualquier momento despertaría. 


Autodeterminado como yo soy, me subía a una silla y le gritaba:
-haaaaa!!!- a ver si se despertaba, pero pues no, luego luego uno de mis tíos va por mí, me baja de la silla y me dice
-Shhh! no le grites o la vas a despertar!
Para tranquilizarme, o para tenerme entretenido, me dieron una paleta roja, creo que de fresa, ya saben, de esas paletas 'Vero' o 'De la Rosa' que venden en cualquier tiendita.

JAMAS he podido olvidar el sabor de esa paleta. 


Tiempo después lo descubrí en los chicles Trident sabor 'Fresa Salvaje', y recuerdo que cada vez que compraba uno les decía a mis compañeros:

-Hummmm, este chicle sabe a velorio.
-Como diablos un chicle va a saber a velorio?
-No sé, pero me sabe a puritito velorio.

Tenía tiempo sin acordarme de esa historia, ¿Que cómo terminó? Creo que en un panteón en el campo pesquero de La Reforma, Angostura, mi papá para obviarnos toda esa romería, nos llevó a comer tortas en lo que pasaba todo lo de la misa y el cortejo fúnebre. Al final llegamos al panteón únicamente para ver lo del entierro. Y bueno, yo con 3 años no entendía prácticamente nada de lo que estaba sucediendo, igual me entretuve con mis primos corriendo y jugando a las escondidas, y eso si, muy acomedidos todos, trayendo velas y flores de otras tumbas y con el consabido regaño de 
-Deja ahi chamaco malcriado!-

En fin, ahí arriba pueden ver la foto de la malteada de fresa que me provocó toda esta verborrea, ahí si se la encuentran en el super y les da curiosidad saber a que me sabe a mí un velorio, bueno, ya se enterarán.
Y tu? que sabor le encuentras a la muerte?

Boone's lo cura todo.


Yo nunca he sido un buen bebedor. No sé si es por mis años de represión/educación religiosa, o porque jamás vi un mal ejemplo por parte de mis padres en cuanto a bebida se refiere o porque simplemente el alcohol se me hace muy amargo en cualquiera de sus presentaciones. Desde siempre he sido abstemio, o bueno, no, porque los abstemios no beben en lo absoluto, y yo si me he echado una cerveza alguna vez o en este caso...una botella de Boone's.




Eran unos tormentosos días de diciembre y una amiga mía tenía el corazón roto, así, roto, hecho mil pequeños pedacitos, y si alguna vez han escuchado de Humpty Dumpty sabrán que algunas cosas no se pueden volver a pegar así como así. 


Sucedió que un chico por el cual ella había estado suspirando durante AÑOS en silencio, recién se había emparejado con otra chica de la escuela y por eso, ella estaba inconsolable esa noche. Para colmo era nochevieja y por lo menos los que estábamos en esa casa nos sentíamos un poco solos, y eso que éramos como 6. Sin embargo, aunque todos estábamos ahí, teníamos una parte de nuestro pensamiento en otro lado.

Esa vez platicamos, cenamos, bailamos al ritmo de una música ajena que se escuchaba a una cuadra de distancia y llegadas las 12 nos dimos todos un abrazo de año nuevo. Mi amiga siguió tan inconsolable como cuando llegó, pero eso no impidió que sacara una maleta y se fuera a darle la vuelta a la cuadra. Regresó a los 5 minutos, tan inconsolable como cuando había salido, pero con su fe en los rituales de año nuevo todavía intacta. 


Después comenzó a caer la brisa y el clima se puso mas frío, así que decidimos que ya era tiempo de entras a la casa. Ya una vez resguardados del frío, ella siguió con su pena, y llegué yo con una botella de Boone's que había escondido de las sedientas gargantas de los otros comensales, y le dije


 -Mira morra, estamos tristes los dos, pero es año nuevo y hay que olvidarnos de nuestra tristeza, al fin y al cabo no parece que ni tu situación ni la mía vayan a cambiar en un futuro cercano, y cómo dijo Juan Gabriel  -¿Pero qué necesidad?!-.

Así que una dos vasos y una botella después, el motivo por el cual estábamos tristones seguía en pie, pero nos importaba cada vez menos. No nos llegamos a emborrachar, pero el suave contenido alcohólico de una botella comprada de último minuto en el Oxxo hizo lo que muchas sesiones de terapia no hubieran podido hacer, nos sacó una sonrisa.

Ah bendito Boone's, creo que saliendo del trabajo iré a comprar uno...



sábado, 18 de diciembre de 2010

Ah que tiempos aquéllos!

Eran aquéllos tiempos de la crisis en 1995, aunque yo vivo en México, y desde que tengo memoria, casualmente siempre ha habido crisis; yo tenía o estaba por cumplir 13 años y en la iglesia a la que asistía, había una cosa que se conoce como 'grupo de jóvenes' *, y cada año en el mes de julio, había un congreso de adolescentes en la ciudad de Guadalajara.

Para este congreso se lanzaba una convocatoria dirigida a todos los adolescentes pertenecientes a ciertas iglesias evangélicas a lo largo y ancho de México; pagabas tu inscripción y en julio salía un grupo de unos 10 ó 12 chicos para estarse jueves, viernes y sábado en Guadalajara escuchando pláticas y talleres acerca de Dios, Jesús, sexo, drogas, rock n' roll, rebeldía y las mas variadas tentaciones a las que se ve sujeto uno siendo la bomba de hormonas que se es a esa edad.

Luego les platicaré mas extensamente como transcurrían los días estando allá en Guadalajara y cómo es que estas eran mis ÚNICAS vacaciones durante el año (de 3 días y medio por cierto), lo que nos ocupa ahora es una anécdota que sucedió precisamente durante el regreso de uno de esos congresos.

Pues resulta y resalta que al terminar el congreso, veníamos unos 9 ó 10 de nosotros, tomando un autobús de regreso al rancho, el viaje se hacía mas o menos en 14 horas, dependiendo que tan despierto fuera el chofer. En aquéllos tiempos que no había iPods, las laptops costaban casi lo mismo que dar el enganche de un pequeño departamento, los celulares que había eran unos ladrillos enormes y pesados que cuando mucho servían para hacer llamadas, no había tampoco reproductores portátiles de DVD, ni DVD's. Básicamente ningún dispositivo electrónico que te permitiera matar el tiempo de una manera mas o menos independiente, y pues no nos quedó de otra que comprar una baraja. Si ya sé, suena un tanto contradictorio, adolescentes cristianos recién desempacados de un congreso cuyo único objetivo era fomentar la virtud y las buenas costumbres JUGANDO A LA BARAJA, pero pues adolescentes éramos, que se podía esperar.

El guía que llevábamos, era un joven de la misma iglesia, como de unos 25 años, que tenía un temperamento difícil y el sueño fácil así que ni cuenta se dio de la actividad viciosa en la que nos estábamos entreteniendo en el fondo del autobús que iba solo. Fue así que nos pasamos fácil unas 2 ó 3 horas jugando a las cartas mientras el camión se bamboleaba de un lado a otro al pasar por una carretera bastante irregular, posiblemente en el sur de Nayarit. Transcurridas las horas, a nosotros también nos entró el sueño, y nos fuimos a dormir a nuestros asientos. Si alguna vez han viajado en autobús por mas de 1 hora, se darán cuenta de que es muy pero muy incómodo el intentar dormir, pero pues no nos quedaba de otra.

Una chica a la que llamaremos 'Rubí', a pesar de tener cara de sueño, estaba bastante mas despierta de lo que aparentaba, y es que se preparaba a poner en marcha un plan que quizá había armado desde mucho antes de hacer el viaje. Resulta que la tal Rubí tenía una obsesión bastante fuerte por un chavo al que llamaremos 'Claudio'. Claudio, quien era la misma piel de judas, tenía su carisma y buena apariencia (y se sabía valer bastante bien de esas cualidades). En todo el tiempo que estuvimos en la iglesia y que mas o menos lo traté (y mas menos que más), nunca supe que estuviera soltero, siempre tenía novia, o tenía a alguien en la mira; no es por nada, pero yo le tenía envidia (y de la mala jejeje).

Lo malo para Rubí, era que para los estándares a los que estaba acostumbrado Claudio, ella no era lo que él buscaba exactamente, pues aunque tenía lo suyo, estaba mas cerca de ser gordita que de estar exhuberante, y además se le notaba a leguas que era bastante encimosa y demandante (tengo mis teorías del porqué pero ahorita no vienen al caso) y a los hombres no suele gustarnos eso; digamos que era de esas chicas que se les notaba que estaban deseosas de tener novio, o por lo menos de tener alguien que las pretendiera. Rubí estaba en la misma secundaria que yo y por lo mismo conocía su reputación de monógama serial; por otro lado Claudio podía ser un sinvergüenza y lo que quieran, pero cuidaba su reputación.

Avanzaba la noche y el chofer apagó las luces del autobús, momento perfecto en que Rubí le dijo a quien venía sentado al lado de Claudio

-Oye tú,  Fulanito, si me das chance de sentarme aquí? Necesito platicar de algo con Claudio.

El Fulanito, mas dormido que despierto se cambió de lugar, dejándole el espacio libre.

Rumores fueron y rumores vinieron, pero la versión mas aceptada es que esta Rubí fue la que empezó. Parece que estaban platicando de la inmortalidad del cangrejo cuando de repente zaz! Cual serpiente que se abalanza sobre su presa,  se le dejó ir con tremendos besos en la boca. Tiempo después diría este Claudio cuando medio platicó la historia:

-A nadie le dan pan que llore, además la situación se prestaba, las luces apagadas y todos roncando!

La cosa es que se besaron, se abrazaron, se fajaron, se desfajaron y se volvieron a fajar, todo en el reducido espacio de un par de asientos de clase económica. Ya después supimos que no por nada a Rubí le apodaban 'La Nadia Comaneci de los asientos de autobús'.

Pero nada es gratis en esta vida, y un intercambio de gérmenes y bacterias menos. Después de esa noche movida (por las curvas de la carretera eh!), Rubí probablemente había pensado que ya tenía a Claudio comiendo de la palma de su mano, y tómala! al día siguiente el muy cabrón ni siquiera se dignaba a mirarla, es mas, me consta que hasta le sacaba la vuelta. Recuerdo claramente que Rubí hizo circo y maroma (el teatro se lo hizo días después) con tal que Claudio le prestara un poco de atención pero no tuvo éxito. El autobús se descompuso en medio de la nada y estuvimos detenidos junto a la carretera por cerca de 4 horas, y aunque tuvimos mucho tiempo para platicar, contar chistes, cantar canciones y hasta 'orar', naaada, lo único que recibió Rubí de parte de Claudio fue una mirada glacial y tal vez mononucleosis.

Llegamos al rancho mas o menos con unas 6 horas de retraso, pues el autobús que nos recogió en la carretera se limitó a dejarnos en la central de autobuses en la ciudad de Culiacán y de ahí el guía se tuvo que mover y casi pelearse con los de la línea de transportes para conseguir que llegáramos hasta el rancho.

Ya en la versión extendida les cuento que días después se armó el escándalo, porque Rubí, al ver que solo había sido diversión de una noche, se sintió burlada, y pues que otra cosa le quedaba por hacer sino fingirse víctima?.

Fue a hablar con Ruth, la pastora de la iglesia; con Susan, la líder del grupo de jóvenes y hasta con la Sra. Antonella, mamá de Claudio; y les dijo que él se había aprovechado de ella. Que durante una (mágica para ella sin duda) noche, la había besado, acariciado, fajoneado y nomás le había faltado llegar a 'home'. Ella reconoció que estaba consciente de haber obrado mal pero que en el momento simplemente se dejó llevar, claro, de una manera bonita, dulce y romántica, ajena al torrente de lujuria que seguramente le corría por dentro a Claudio, pero que quedara claro que se sentía mal por ello y que ahora no sabía que hacer (pues comprar una prueba de embarazo princesitaaa, ni que hubiera sido la primera vez jejeje). Al final al tal Claudio solo le pusieron la regañiza de su vida. Le llegaron por el lado de '-Acaso no venías de un congreso donde te habían enseñado a hacer exactamente lo contrario?! Cómo se te ocurre! en que estabas pensando??!!-'.


La verdad es que nunca entendí que era lo que pretendía al delatarlo, pues lo único que consiguió fue darle a Claudio el estatus de leyenda entre toda la bola de chamacos tetos de la iglesia y quemarse ella al quedar en evidencia que era mas fácil que la tabla del 1. Obviamente, Claudio simplemente aborreció a Rubí por el resto del tiempo que la siguió viendo en la iglesia. La ignoraba si se le plantaba enfrente, si se le sentaba por un lado, si le hablaba, etc. La oía como quien oye llover, y en general, quedaba muy claro cuanto la detestaba, y cómo no? le había arruinado su reputación de haberse metido exclusivamente con chicas guapas (y era verdad, fuera de Rubí jamás lo vi con una fea).

En una ocasión que fuimos de paseo al río, Rubí hasta fingió estarse ahogando para ver si Claudio se metía a sacarla del agua, pero no, naaaada, él simplemente se alejó nadando alegremente en dirección contraria. Lo malo para ella fue que el montaje se le salió de control, pues el río era traicionero y después resultó que siempre sí se estaba ahogando, fue un alboroto porque NINGUNO de los que estaban cerca de la orilla sabía nadar, formaron una cadena  humana y alguien la jaló de las greñas y así la sacaron del agua, eso sí, se le hizo ser el centro de atención por el resto de la tarde ;-)

Después de unos meses, Rubí dejó de ir a la iglesia y se nos desapareció del mapa. La siguiente vez que la volví a ver fue con una panza de 7 meses de embarazo, apenas había cumplido 17 años. En fin, los perros ladran, los gatos maúllan, los gallos cantan, los coyotes aúllan, los vendedores venden, los bailarines bailan, los leones forman clubes, los asesinos asesinan y las busconas buscan, que otra cosa se iba a esperar de esta chica tan necesitada de amor?.

Pasaron algunos años y creo que la volví a ver en la universidad, nos topamos de frente en al menos un par de ocasiones, y ambas veces volteó la cara o fingió no reconocerme, tampoco es que me importara mucho jejeje