Y lo digo por otra gente, la verdad es que yo a veces tengo la paciencia de Job y que yo recuerde, nunca nadie aquí en el trabajo ha conseguido que yo pierda el control o me salga de mis casillas, yo siempre digo 'Es trabajo y no vale la pena tomarse personal las cosas que pasan en el trabajo'. Sin embargo, parece que hay gente que a pesar de tener muchos mas años que yo, no parecen haber entendido algo tan sencillo, y pues lo siento por ellos.
El lunes en la tarde, me llama uno de los contadores a mi extensión. Bajo circunstancias normales yo JAMÁS le tomo las llamadas a este señor porque ya he tenido experiencias previas en las que se porta muy agresivo, grita y termina por aventarte el teléfono y ni soñar con que te de las gracias, todo por ninguna razón en especial, simplemente en su pobrecita cabeza loca él cree que tiene prioridad sobre todas y cada una de las cosas que pasan en este lugar, y en mas de una ocasión yo le he tenido que decir que lo pongo en lista de espera y de ahí que se porte como un energúmeno, así que siempre dejo que el otro chico de la oficina le conteste.
Pero, al ser día 31 de diciembre, ya casi para salir y andando en esta onda de 'amor y paz', pensé 'Le voy a tomar la llamada y terminar el año en buenos términos con él'. Grave error, hay gente que no cambia ni siquiera en fechas tan cabalísticas como el 31 de diciembre. De buenas a primeras el amigo me levanta la voz y en muy mal modo me pregunta por una impresora de cheques que tiene MESES (que es mentira) sin funcionar. Yo con una mano en la cintura le dije
-Ah si, la impresora esa, fíjate que ya la estuvimos checando, pero no encontramos una solución para ello, hablé con la empresa que maquila el software pero tampoco quedó, y como nos ocupamos con esta otra cuestión de echar a andar el internet de paga pues ya no nos dió tiempo y no podemos estar ahí todo el santo día y....
-PERO ESTO YA TIENE MESES! CÓMO ES POSIBLE QUE NO HAYA QUEDADO Y...
-Momento, espérame, te estoy tratando de explicar que fue lo que se hizo y porqué no ha quedado.
-PUES YO NECESITO QUE QUEDE ESO AHORITA YA
-Mira, ahorita en media hora ustedes se van, no te vas a poner a imprimir cheques hoy, aparte de dónde saco a los del sistema, 31 de diciembre, 4:30 de la tarde seguro y van a estar esperando tu llamada (eso último no lo dije pero si lo pensé jejeje)
El caso es que me puso en conferencia con la chica de Cuentas x Pagar, e igual, se le notaba un poco estresada a la mujer, pero yo en mi onda de 'amor y paz' solo pensaba -Oooooommmmmm!-
Me exigieron que les mandara un email explicándoles toda esa situación y que copiara al 'Gerente', claro, hubiera aprovechado para amarrar navajas diciendo que este tipo me había gritado y faltado al respeto y que no era la primera vez, pero dije yo -High road! High road!- y si, mandé el correo explicando TODO lo que se había hecho para tratar de arreglar el problema y pidiéndole una disculpa a la chica de Cuentas por no haberle dado mas prisa, que ella bien sabía que bajo circunstancias normales JAMAS la hemos hecho esperar, pero que en estas fechas se nos había juntado el planchado con el lavado y ni modo. Parece que por lo menos se apaciguaron los ánimos, ya que no tengo noticias de ellos aún, y en la mañana que fui a ver que mas se podía hacer con la impresora ni siquiera me sostenían la mirada.
En fin, pobre contador, tiene apenas 44 años y les juro que mi señor padre que tiene 60 años se ve infinitamente mejor conservado que él, a ese paso que va, no lo duden y le va a venir dando un infarto o por lo menos una embolia antes de cumplir 50, por su bien, espero que ya no se tome tan en serio cosas que no valen la pena, y pues mínimo que se tome un té de tila al día, chance y con eso se relaja mas, a poco no? :-P
Son varias, miren que a mis 30 años y con mi memoria debo recordar por lo menos unas 27, pero hay dos en específico que fueron casi mágicas (será porque creía en la magia?), o vaya, no recuerdo haber pasado mejores navidades que esas:
La primera ha de haber sido allá por 1986, yo todavía no iba ni al kínder, pero recuerdo bien que empezando el mes de diciembre, mi mamá y mi tía Malena (que no es mi tía sino una vecina de toda la vida pero yo soy bien igualado) juntaron a su respectiva prole y nos llevaron al centro a ver los juguetes, según para 'pedírselos al Santo Clós'.
Por los 80's mi pueblo era una ciudad pequeñita, así que tampoco había mucho dónde elegir, había unas 2 ó 3 farmacias Benavides que en navidad vendían juguetes, una tienda departamental viejíiiisima que se llamaba 'La Violeta' y un lugar cerca del Santuario de Guadalupe que se llamaba Mercería Lidia. Desconozco porqué, pero esa mercería era la que nos quedaba mas lejos, y con todo, allá fuimos a dar.
En esos tiempos, me gustaban mucho los 'monitos' estilo Playmobil o Fisher Price, además de que venían en sets del tipo 'Barco Pirata', 'La granja', 'El campamento', etc, etc. En esa ocasión le dije a mi mamá que quería el set de 'El campamento' porque traía un auto, un camper, una lanchita y varios mueblecitos ad hoc, también me compraron un Monster Truck amarillo que yo no recuerdo haber pedido y creo que mi papá se emocionaba mas que yo cuando jugaba con él.
Buscando en esa máquina del tiempo que es San Google, me encontré una foto del set que me 'amaneció' esa vez, no traía las mismas cosas, pero si es bastante parecido al que yo tuve:
El mío solo traía las cosas a la derecha de la foto. En la parte de arriba del auto pueden ver que trae una lancha vuelta del revés (la mía era color verde aguacate) el camper donde ven al perrito se doblaba y aquéeella cosa amarilla que ven detrás del auto era donde se guardaban los muebles y se ensamblaba sobre el camper doblado. Esos juguetes resultaron ser de una calidad asombrosa, me duraron fácil hasta que tuve unos 10 años, y es probable que todavía anden rodando algunas piezas en casa de mis padres. Quizá de no habérselos prestado a otros primos mas chicos para que jugaran cuando iban de visita a mi casa, todavía anduvieran enteras muchas mas piezas, pero mi mamá para variar siempre me regañaba por 'egoísta', que yo ya ni los ocupaba y que solo lo hacía por dar la contra, -No amá, era porque me fastidiaba hasta el alma ver que esos chamacos cochinos maltrataban las cosas de puro gusto, como no eran suyas...-
En fin, esa navidad nos fuimos a pasarla al pueblo de donde es mi mamá, me gustaba mucho ir porque siempre había un hervideeeero de gente, tíos, primos, parientes mas lejanos y otros desconocidos que al parecer eran parientes de mis abuelos (supongo que también míos de alguna forma). Lo que sí, es que siempre había un ambientazo, fogatas, petardos, luces de bengala, buñuelos, piñatas, bolsitas de dulces que parecían salir de todas partes, etc. Tengo muy presentes dos cosas de esa navidad, un villancico que dice
-Ande ande ande, la marimorena, ande ande ande que es la nochebuena- y el olor de la leña que parecía impregnarlo todo, no era un olor molesto, era un olor ahumado que en la mañana te avisaba que el desayuno ya estaba listo y en la noche que la cena estaba por servirse, casi 30 años después cuando llego a oler leña quemándose, vuelvo inmediatamente a ese día con todos sus detalles.
Esa mañana del 25 de diciembre ni siquiera me acordaba de los juguetes, me daba por bien servido con seguir jugando con los primos, pero mi mamá me dijo -Ya viste lo que te amaneció?-. Y sí, ahí estaban los mismos juguetes que había elegido en la tienda, cómo supo el Santo Clós donde andaba? quien sabe, pero el caso es que dio con un pueblo que ni siquiera aparecía en los mapas!
Años después mi hermana me platicó que esa navidad fue una especie de decepción para ella, porque cuando ya estábamos por irnos al pueblo, vio a mi papá sacando los juguetes de donde los tenían guardados en el taller y pues así se enteró que no existía el Santo Clós, aunque igual las Barbies y la casa de muñecas llegaron.
La otra navidad que recuerdo con particular alegría fue en 1988, y era cuando nos acabábamos de regresar del gélido invierno de Cd. Cuauhtémoc, Chihuahua. Yo apenas tenía un par de semanas en mi escuela así que fue muy reconfortante poder volver a ver a los primos (que eran un chingo!) y estar en un ambiente ya conocido. En aquéllos años mis tías mas jóvenes todavía estaban solteras, y alboroteras como ellas solas, organizaron una cena de navidad inolvidable.
Desde días antes mi tía Malú avisó que iba a traer un pavo que les habían dado en el trabajo, el viaje de Chihuahua a Mochis en el tren duraba unas 12 horas en aquél entonces, de modo que el pavo en una hielera se alcanzaba a descongelar sin problema durante el camino. Mi mamá ya le había dicho que se había encontrado una receta en el periódico para prepararlo y que al día siguiente les caía en la casa a las 11 de la mañana ya con las cosas para prepararlo.
Todo hubiera salido según de acuerdo al plan de no ser porque a mi mamá se le olvidó comprar pasas o ciruelas o una de esas cosas, de modo que llegó al mercado (que estaba de camino) a comprarlas. Llegó a las 11:20 de la mañana y mi abuela atrabancada y desesperada como ella sola, ya había troceado el pavo y lo había puesto a cocer para hacerlo MOLE.
-Pero Doña Sofía!!!!
-Ay pues es que como no llegaba (20 minutos tarde eh), pues no sabíamos si esperarla o no y pues para no quedarnos sin que cenar a la noche pues...
Creo que hasta la fecha todas las tías siguen platicando esa historia de la vez que tuvieron que cenar mole en navidad.
En fin, creo que algo se pudo rescatar e hicieron tamales. Para la noche mis tías ya habían comprado un par de píñatas y las habían retacado de dulces, cacahuates (maní) , mandarinas, se habían provisto con cualquier cantidad de Tutsi botas y tenían luces de bengala para cantar villancicos.
De esa noche recuerdo 5 cosas en especial:
-Que mi abuelo quiso conectar un ventilador SIN CLAVIJA (maldita costumbre que tenían en esa casa de todo hacerlo a la brava) y que hizo corto y un chispazo fenomenal fulguró en medio de la noche.
-Que la casa de mis abuelos estaba construida sin orden ni concierto, había un tubo de PVC entre el techo de la cocina que daba a una habitación arriba desde donde mis primos y yo estábamos viendo, como no teníamos nada mejor que hacer, dejamos caer un destornillador y por poco y cae en la olla de los tamales.
- Que cuando estábamos jugando a la lotería, mi tía Malú pegó un grito y dijo -Ay un alacrán!- y apenas si alcanzó a darle un pisotón antes de que el condenado bicho le picara a uno de mis primos que estaba sentado en el suelo.
-Las luces azules del arbolito, mis tías lo habían re-decorado y le pusieron una extensión que tenía lucecitas de color azul, y como las de mi casa eran de todos colores menos azules, ahí estaba embobado viéndolas.
-Que entre los dulces de la piñata, las botas de dulces que me tocaron y demás, junté tal cantidad, que no se me ocurrió mejor lugar para guardarlos que en una caja de toallas sanitarias que andaba rodando por ahí. Yo había visto muchísimos comerciales de 'Confort' pero no tenía ni idea de que carambas eran, aunque si me parecía sospechoso que siempre que alguien iba a la tienda a comprar esas cosas, el tendero te envolvía la caja en papel periódico (acaso no iba a estar mas fácil que todo mundo supiera lo que llevabas?!). Total, que nadie dijo una palabra, supongo que hubiera sido mas complicado el explicarme que el dejarme ser.
Si me preguntan que me amaneció esa navidad, no tengo la menor idea, pero lo que nunca he olvidado fue toda la celebración que hubo ese año. A veces hasta quisiera que no hubieran pasado los años con tal de volver a vivir una navidad como esas.
Tú recuerdas alguna navidad con particular añoranza?
Aquí en la oficina siempre me ha tocado repartirme el día de navidad y el de año nuevo con otro de mis compañeros. No sé allá donde ustedes vivan, pero en México por lo general la Navidad es para pasarse con la familia, se va uno a casa de sus abuelos (casi siempre) donde se encuentra a toda la parentela de tíos, primos, sobrinos, etc, y es una celebración por así decirle 'sana', se consume alcohol, pero no en exceso, nomás para animarse un poquito.
El Año nuevo por otro lado, se junta uno con los amigos, los cuates, los compadres y las almas gemelas, y se pone uno 'hasta las chanclas' la mayoría de las veces, de ahí que el día 1 de enero todos amanezcan con una cruda fenomenal y lo último que se antoja es ir a trabajar.
Aquí en el trabajo, la gran mayoría de la gente sabe que yo no bebo (como decía Homero Simpson -Solo me tomo una copita de jerez en Navidad y ya-), así que deducen que yo debería trabajar el primer día del año.
La verdad a mi no me molesta, llevo trabajando poco mas de 8 años y he notado que los años que me toca trabajar el 1 de enero, nunca he estado sin trabajo ese año. La única vez que he descansado fue el 1 de enero de 2007, y ese año estuve desocupado en 2 ocasiones, cuando renuncié a mi empleo, y un mes después cuando renuncié a ese otro empleo por el que había dejado mi empleo anterior. Eso sí, desde que entré a este lugar y que he tenido que trabajar cada día de año nuevo sin excepción, nunca he estado sin trabajo o por lo menos con la amenaza de perderlo (que yo me haya enterado).
Resumiendo: Parece que es de buena suerte empezar el año trabajando ;-)
Sigo vivo, y aún tengo trabajo, a la mejor es de lo que mas agradecido estoy en este año.
Si bien la carga de trabajo ha sido tremenda en estos últimos meses (de ahí que me ausentara por tanto tiempo), me ha servido para aprender muchísimas cosas, y espero que me sirvan para el próximo año que está por empezar en unas horas.
Que les puedo contar, fue un año de muchos cambios, algunos para bien, otros para mal, pero al final me quedo con lo bueno, hace mucho tiempo que me hice a la idea de que no se puede tener todo en la vida, y que el hecho de que las cosas sean buenas o malas depende en gran parte de la actitud con las que uno las tome.
Entre mis propósitos para este año que empieza, está sobre todo darme un tiempo para mí y respetarlo, a veces deja uno que el trabajo determine todo lo que hace, incluyendo el humor con el que terminas el día al llegar a casa, y terminas mal y de malas. Este año aunque sea voy a tomar Pharmaton, la verdad es que no es de Dios que sean las 8 de la noche y uno solo tenga ganas de dormir verdad?
Otro propósito que tengo es estar en contacto con mi familia y mis amigos, a veces dejo pasar semanas sin hablarles por teléfono siquiera y con las facilidades que tengo, no debiera dejar pasar ni siquiera un día sin preguntarle a mis padres como están, a mis amigos qué tal les fue en el día, etc, etc.
Algo que también tengo metido en la cabeza, es dedicarle mas tiempo a mi blog, si, ya sé que nadie me lee, pero oigan, es un muy buen ejercicio para la mente, si el ser supremo no me dio el don de dibujar, o de cantar, o de ser deportista de alto rendimiento, mínimo escribir tonterías y evitar que se me hagan bolas en la cabeza, quien sabe si con eso estoy evitando enloquecer antes de tiempo ;-)
Un muy feliz 2013 para todos y espero que nos veamos mas seguido :-D
Los dejo con una de mis canciones favoritas para terminar cada año, Salud a todos!
No sé con certeza de donde sea originaria la 'Carne en su jugo', pero varias recetas que he visto en internet dan la idea de que es de por el rumbo de Jalisco, México. Este platillo lo empezó a preparar mi mamá hace apenas unos años cuando una señora de la iglesia a la que ella asiste le dio la receta.
El modo de preparación está bastante sencillo y los ingredientes supongo que también son fáciles de conseguir en cualquier supermercado.
Se necesita:
1/2 kg de carne de res, puede ser bistec, milanesa, pulpa bola o como lo conozcan ustedes.
Tocino, unas 4 o 5 tiras serán suficientes, es solo para darle el saborcito. Si no tienen tocino, se puede utilizar salchicha o jamón (como le hice yo esta vez).
Tomate verde o tomatillo, con unas 5 piezas pequeñas basta.
Apio, unas 3 varitas pequeñas
Cilantro, culantro o coriander, mas o menos un manojo pequeño.
1 mazo de cebolla cambray, cebolla de rabo, cebolleta o como sea que la conozcan.
2 chiles jalapeños desvenados y sin semillas, lo único que queremos es el saborcito, no el picante.
Sal y pimienta al gusto.
En este caso yo fui al super y compré milanesa de res, es un corte muy muy delgadito y que tiene la ventaja de que se cocina muy rápido. En este caso yo preparé carne como para unas 8 personas y de ahí que en las fotos se vea el doble de ingredientes que les puse en la lista jejeje
La carne se tiene que cortar en pedacitos, por lo que a mi se me hace mas sencillo enrollarla y cortarla en tiras y después en cuadros.
Debe quedar mas o menos así para que se cueza mas rápido, el chiste de esta comida es que puede estar lista para servir en 30 minutos o menos...
En fin, se pica el tocino (o 2 salchichas como le hice yo) y se pone a freír en un sartén, ya que suelta el saborcito, se agrega la carne al sartén.
A la carne se le pone sal y pimienta, yo les aconsejo ponerle poca sal, la verdad es que la primera vez que yo lo hice, le puse la misma cantidad que utilizo para otros guisos y salió demasiado salado, como que la salsa en que se cocina le resalta demasiado los sabores, así que esta ocasión poquita sal es mejor, total, si se les hace medio desabrido, siempre se puede agregar al final ;-)
Otra cosa muy importante, ya que la carne está cafecita y que se ve que soltó el jugo, hay que bajarle el fuego al mínimo y taparla, ahora si para que se cueza en su jugo.
Estos son los ingredientes a utilizar, cebolla cambray, cilantro, apio, chile jalapeño o cuaresmeño y tomate verde o tomatillo. Como les mencioné, yo aquí tengo el doble de cosas porque la comida era para 8 personas, ustedes ahí nomás le quitan la mitad.
A los chiles jalapeños les cortan el rabo y de ahí los parten a la mitad, con un cuchillo pequeño le pueden quitar las venas y las semillas que son lo picante, en este caso solo queremos el toquecito del sabor.
A los tomatillos se les quita el botón.
La cebolla cambray o cebolla de rabo, se corta en rodajas.
Una vez que la cebolla está cortada, se la agregan a la carne, se revuelve bien y se vuelve a tapar.
En la licuadora ponemos los tomatillos, los jalapeños, el apio y el cilantro con un poco de agua.
Se licua todo bien bien bien y tiene que quedar de un verde profundo y brillante!
Una vez licuado todo se le agrega a la carne y se deja hervir unos 10 minutos hasta que la salsa quede espesa, ya en este punto tendremos que checar el sabor y le pueden agregar sal si lo consideran necesario.
Dice mi mamá que al final el guiso lo pueden servir junto con frijoles de la olla enteros, yo la encuentro muy sabrosa así sola tal cual pero le pueden hacer de los dos modos.
De la presentación final ya no le tomé foto porque se me hacía tarde para el trabajo, pero les dejo esta foto que me pirateé de otro sitio jejeje, cuando vuelva a hacer la voy a sustituir.
Ahí si se animan a prepararla me cuentan como les quedó, yo la recomiendo para esas veces que ya se nos hizo tarde y que tenemos poco tiempo para preparar la comida, y queda D E L I C I O S A ;-)
Éste es un libro que lo vi ofertado en un Sam's Club hace ya varios meses. Desde el momento en que leí la sinopsis de la contraportada me atrapó, pero costaba la estratosférica cantidad de $199 pesos (unos 15 dólares) que en ese momento no me quería dar el lujo de gastar porque estábamos casi a fin de mes, y a veces 199 pesos son la diferencia entre ponerle gasolina al coche para 5 días o irte caminando al trabajo, además yo ya sabía que en esa tienda los libros solo tienen su precio original un cierto tiempo, pasado el tiempo reglamentario de exhibición, se tienen que ir, y es común que los pongan a veces incluso a menos de la mitad.
Unos cuantos días antes de salir de vacaciones, el roomie Edvan, quiso ir a esta tienda a buscar una bolsa de pistaches para llevarle a su papá (acá son mas baratos por alguna misteriosa razón), y cuando entramos, vi que habían movido los libros justo al lugar donde está la pasadera principal de la gente, y que voy viendo este en $99 pesos! Quiso la suerte que recién nos acabaran de pagar la quincena aquí en el trabajo y lo compré sin remordimientos! Además justo a tiempo para las vacaciones que es la única época del año que me puedo pasar los días enteros leyendo :-D
Por una de esas cosas raras e inexplicables que suceden en la vida, a mi me encantan ciertos tipos de libros.
A) Todas las historias que tengan que ver con judíos, o sea cualquier libro del Holocausto, de la fundación del Estado de Israel, del Mossad, etc, es bienvenido en mi librero.
B) Historias de blancos y negros en el sur de Estados Unidos, tipo 'Tomates verdes fritos' o 'Me muero por ir al cielo' (casualmente los dos libros son de Fannie Flagg).
C) Historias de chinos, en este caso había leído algunos de Amy Tan (todos sospechosamente parecidos) y todos me han encantado.
Fue por eso que este libro me hizo ojitos desde el primer día que lo vi, y pues como ya me iba de vacaciones, era el momento idóneo para leerlo durante el camino.
La sinopsis es la siguiente:
«Todas ellas quedaron viudas aquella noche del verano de 1944. A partir de entonces en el pueblo de Shitun hubo nueve viudas en plena flor de la vida…»
Ocho adolescentes se convierten en «viudas heroicas» tras liberar a ocho guerrilleros laoba de una muerte segura a manos de los japoneses. La novena viuda, Wang Putao, no recibirá los mismos honores que ellas. Huérfana desde muy niña, pasa a formar parte de la familia de Sun Huaiqing, un próspero comerciante, pero todo cambia tras el triunfo de la revolución comunista comandada por Mao Zedong.
De la mano de esta joven impulsiva y tenaz, Geling Yan retrata la compleja historia reciente de China. Las colectivizaciones agrarias, las purgas de la Revolución Cultural, las luchas internas de los dirigentes políticos, las disidencias y las represiones que cambiaron la Historia se alternan con las batallas cotidianas y las intermitencias del amor en la apasionante vida de Wang Putao.
Ahora mi propia impresión del libro: se me hizo entretenido de principio a fin, da muy buenos detalles acerca de la cultura y la idiosincrasia de los chinos de aquélla época, y aunque el final es un poco abrupto, yo no le pondría ningún pero si lo tuviera que volver a leer! O sea, sí se los recomiendo, si lo ven, cómprenlo! ;-)
Una de las razones por las cuales dejé pasar el tiempo sin escribir es porque me fui de vacaciones.
En teoría mi periodo vacacional es a partir del mes de Julio de cada año, y en este caso todavía no tomaba las del año pasado, de modo que apenas y pude desafanar algunos asuntos pendientes del trabajo, hice mis maletas y emprendí la huída.
Este año decidí ir a Chihuahua, una ciudad al norte de México donde vive una buena parte de la familia de mi papá. La última vez que estuve allá fue en 2008, y cuando regresé de aquél viaje, no pensé que sería la última vez que vería a mi abuelo. Me hubiera gustado mucho poder verlo aunque fuera una vez mas, pero desafortunadamente falleció en febrero de este año, y pues ahora si no quise dejar pasar mas tiempo sin visitar a mi abuela y demás familia.
La otra cuestión que me animó a ir, es que no iba solo, uno de los roomates es precisamente de esa ciudad, y como tenía la baja por incapacidad (se fracturó un brazo y lo tuvieron que operar y todo) se apuntó para el viaje porque él tampoco tenía idea de cuando podría volver a ir. Ya por lo menos el viaje en el tren no se me iba a hacer tan aburrido, y es que es pasarse todo el santo día, desde las 6 am que el tren sale de mi pueblo hasta las 11:30 pm que llega a Chihuahua, amén de que no es bueno viajar solo, ya ven que nunca falta que algo pase.
Así que el plan fue tomar un vuelo de aquí de Los Cabos a mi pueblo, y de ahí el tren a Chihuahua; en otras circunstancias hubiéramos tomado un vuelo directo, pero salía ofensivamente caro, por lo menos 3 veces mas de lo normal porque era época de vacaciones, y así nos salía a menos de la mitad.
Salimos de aquí un domingo a mediodía y llegamos a Mochis, mi pueblo, en menos de una hora. Por la tarde solo salimos un rato con uno de mis amigos y volvimos temprano ya que él debía trabajar al día siguiente. El lunes no estuvo muy diferente, un día muy tranquilo y una salida a cenar en la noche con mis amigos de la universidad que aún viven allí.
El martes tuvimos que madrugar, pues el tren salía a las 6 a.m y entre que hay que encontrar donde estacionarse, bajar maletas, cargar maletas, subirse al tren, pelear por unos asientos lo mas lejos posible del baño y del lado izquierdo porque es donde está la mejor vista, etc, pues hay que estar mucho antes. Me levanté temprano, a las 4 de la mañana, y con todo, apenas si alcanzamos a llegar a tiempo a la estación, solo para encontrarnos con que había un 'gentío de gente', ya que era uno de esos días en que el tren de primera y el 2do salen en el mismo convoy, y bueno, 18 vagones esperaban para llenarse...
Cuando estaba a punto de poner un pie en el andén, recordé que no traía un centavo partido por la mitad en la cartera, años de estar acostumbrado a pagar casi todo con la tarjeta de la nómina hacen que a uno se le olvide que debe cargar por lo menos unos 100 pesos en efectivo por cualquier emergencia. Afortunadamente Edvan se las arregló para llegar hasta el cajero automático y regresar a tiempo, ya que cosa curiosa, a pesar de que había una multitud de gente esperando para abordar tan solo 10 minutos antes, el tren salió puntual a las 6 de la mañana.
En la ruta Los Mochis-Chihuahua, las primeras 6 horas del recorrido son bastante anodinas, casi casi que son solo para comprobar que la desidia de la compañía ferroviaria no tiene límite cuando de arreglar las vías se trata, hace 10 años hice el recorrido y tomó 3 horas recorrer 90 kilómetros entre Los Mochis y un pueblo que se llama El Fuerte, al parecer las vías están en mal estado en ese entonces, y resulta que 10 años después siguen en mal estado, lo bueno es que el paso lento del tren lo arrulla a uno y se puede dormir plácidamente si se tomó la precaución de llevarse una almohada y una manta pequeña, ya que a pesar de ser pleno julio, adentro del tren hace un frío que cala.
Después de un rato, el tren empezó a hacer su entrada a lo que es la Sierra Madre Occidental, entre los estados de Sinaloa y Chihuahua, y ahí es donde el paseo se pone interesante, porque se ven unos paisajes increíbles, amén de que el tren hace la mayor parte del recorrido a lo largo del borde de un barranco!
Pensaba subir mis propios videos, pero no traía la camarita a mano, y total, el paisaje es el mismo así que me permití tomarlos prestados de otro usuario jejeje
Aquí se puede ver cuando el tren pasa sobre el puente Chinipas, el mas alto del recorrido, 102 metros, casi no se alcanza a apreciar la altura, pero en vivo es espeluznante, imaginen que alguien cayera de ahí y dudo que lo volvieran a encontrar!
Aquí en este otro video se puede ver el puente mas largo del recorrido, el Aguacaliente, casi 500 metros, tengo entendido que aquí es parte del embalse de la presa Huites (o Luis Donaldo Colosio).
Por ahí de las 12 del día llegamos a Témoris, un lugar enclavado en el mero corazón de la Sierra, ahora si que en medio de la nada, de qué vive la gente ahí? Ni idea!
El tren hace una vueltotototototota a través de las montañas para subir, hay una cascada muy padre que cae de la montaña.
Creo que la cascada se llama 'Velo de Novia.
Una toma un poco mas alejada donde se puede ver un nivel mas bajo de la vía.
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
De ahí en adelante el viaje se me hizo mas entretenido, el aire infinitamente mas fresco y todo varios tonos mas verde de lo que estoy acostumbrado a ver yo en este desierto donde vivo.
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Por ahí de las 4 de la tarde llegamos al Divisadero, que es una estación que marca la mitad del recorrido. Justo ahí se encuentran las Barrancas del Cobre, y se ven a muchos Tarahumaras vendiendo artesanías y cosas de por el rumbo como manzanas y piñones. El tren se detiene únicamente por 15 minutos, por lo cual apenas da tiempo de bajar, correr a la orilla del barranco, sacarse la foto, husmear entre los puestos del mercadito, quizá comprar alguna 'gordita' para comer y correr de nuevo al tren cuando vuelve a pitar, y créanme, que eso de 'el tren no espera a nadie' es verdad.
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Al bajar del tren, ahí pueden ver todos los puestos de fritangas típicas de ahí.
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Una vista medio soleada del mercadito donde venden artesanías que se pueden conseguir en prácticamente cualquier parte de México.
aaa
aaaaaaaaaaaa
Justo en el borde del Divisadero...
aa
Aquí el otro lado del panorama...
aa
Lo siento, es mi primera camarita que toma fotos panorámicas y por eso las saqué casi todas así!
Cañón del Cobre/Barranca del Cobre 1
Cañón del Cobre/Barraca del Cobre 2
Cañón del Cobre/Barranca del Cobre 3
Cabe mencionar que el Cañón del Cobre es 5 veces mas grande que el Grand Canyon!
a
a
He estado en este lugar muchas veces, y siempre digo que algún día volveré con mas tiempo, pues 15 minutos no parecen suficientes mas que para medio ver el paisaje y mal tomarse una foto.
a
a
A los 15 minutos exactos el tren volvió a pitar y apenas si alcancé a que me empacaran unas 'gorditas' que compré para comer, no es por nada pero estaban riquísimas!
Nuevamente uso un video de Youtube porque si ya está en línea, para que gastar mas espacio verdad? XDaa
Poco después llegamos a Creel, un pueblo turístico donde los haya, enclavado en un paisaje muy bonito y lleno de hostales, cabañas y narcos (...pero esa es otra historia). Ahí el tren únicamente se detiene para subir y bajar pasaje, según por seguridad no se le permite al resto de los pasajeros bajar, total, para 5 minutos ni alcanzan a ver nada. Aquí lo que hice fue aprovechar que nuevamente había señal en el celular y avisar donde iba, igual por fin pude conectarme a internet en el iPad y comprobar que a pesar de ser vacaciones, la gente sigue y sigue y sigue mandando correos por mas que dejes un aviso automático que diga 'ESTOY FUERA DE LA OFICINA'...
De Creel en adelante el recorrido se hace un poco tedioso, mas que nada porque ya empieza a oscurecer y no se alcanza a ver ya casi nada, amén de que se sale de la Sierra y solo se ven campos, campos y mas campos sembrados de cualquier cosa.aa
Me fui casi todo el resto del trayecto leyendo 'La novena viuda' de Geling Yan, un libro que a mi en lo personal me gustó mucho y que les platicaré del mismo en otra entrada.aa
Por fin llegamos a Chihuahua a eso de las 11:30 de la noche, apenas divisamos las luces y se soltó un aguacero de aquéllos que pocas veces se ven aquí en Los Cabos. El tren tarda mas o menos una media hora desde que entra a la ciudad hasta que se detiene finalmente en la estación.aa
Al llegar ya nos estaba esperando la familia de Edvan, muy contentos de verlo después de año y medio, eso si, casi les da el infarto cuando les platicó del accidente que tuvo y les enseñó la cicatriz en el brazo.aa
Una de las cosas que tiene la gente oriunda de Chihuahua es que no importando la hora que sea, si llegas a una casa, te ofrecen de comer y se ponen a cocinar si es preciso; con nosotros no fue la excepción, aunque la verdad después de un día entero a bordo del tren lo que quería era dormir, pero pues les acepté un pan con leche y estuvimos platicando mas o menos hasta la 1:30 de la mañana. Finalmente me dijeron que iba a dormir en tal habitación y dejé mis cosas, me lavé la cara, los dientes, apagué la luz, me acosté y me morí hasta el día siguiente.