jueves, 3 de enero de 2013

La cuesta de Enero



Aquí en México es muy común algo que se conoce como 'La cuesta de Enero'.
Es algo así como el equivalente financiero de una cruda después de una noche de borrachera.

Creo que esa costumbre de gastar lo que no se tiene es común en todas las culturas, pero aquí se hace mas notoria justo después de navidad, porque ¿Cómo vas a dejar de hacer regalos?!!

Mucha gente por quedar bien con la familia, pues le compra que la bufanda al tío, el perfume a la tía, los aretes a la prima, el juego de Playstation al primo, el suéter al abuelo, la cadenita de oro a la abuela, los zapatos a la hermana, la chamarrita cara al hermano, etc, etc

Lo peor del caso es que mucha gente se siente con la obligación de regalar y por lo mismo se endeudan a niveles que simplemente no son sanos.

Yo cuando recién empecé a trabajar y a ganar dinero era muy amante de hacer eso, regalarle a los amigos, a los parientes y demás, me acuerdo que me iba a Costco o a Sam's y compraba de esas bolsas gigantes de chocolates Hershey's, Snickers, Milky Way, etc, y hacía paquetitos que luego iba y repartía en el trabajo, a mis amigos les compraba que el pantalón, que la gorra, que los lentes, que el perfume, que el libro, etc. Solo que después de unas 2 ó 3 navidades empecé a notar que pues sí, todos muy agradecidos, pero a mi no me tocaba ni siquiera una cajita de chocolates. No es que esperara llenarme de regalos, pero mínimo algún detallito, digo, si yo me tomaba la molestia de acordarme de toda la gente, pues por lo menos algo de reciprocidad habría sido lindo, o no?

Total, que desde entonces decidí que no mas regalos. Cada navidad en el trabajo nos pagan el aguinaldo (algo así como un 'christmas bonus', solo que este es obligatorio por ley) y es equivalente a 15 días de salario. Yo básicamente lo que hago es repartir la cantidad entre mis padres (que se compren algo que les haga falta o se den algún capricho), comprarle algún regalo bueno a mi sobrino (no tengo hijos así que mínimo que hay que ser el tío favorito!) y algún regalito para mi hermana que aparte de que es navidad, cumple años por esos días también, de ahí en fuera, a nadie mas le regalo nada en estas fechas jejejeje

Este año no me compré nada para mi, pero por lo mismo no hubo necesidad de echarle mas carga a las tarjetas de crédito, tampoco tengo el pendiente de tener que pagar un montonal de cosas y pues se puede decir que por lo menos si no tengo abundancia, tampoco me están ahogando las deudas y la cuesta de enero se siente mas bien plana.

Y allá con ustedes, que tan gastados quedaron? :-)

miércoles, 2 de enero de 2013

Pobrecita gente neuras



Y lo digo por otra gente, la verdad es que yo a veces tengo la paciencia de Job y que yo recuerde, nunca nadie aquí en el trabajo ha conseguido que yo pierda el control o me salga de mis casillas, yo siempre digo 'Es trabajo y no vale la pena tomarse personal las cosas que pasan en el trabajo'. Sin embargo, parece que hay gente que a pesar de tener muchos mas años que yo, no parecen haber entendido algo tan sencillo, y pues lo siento por ellos.

El lunes en la tarde, me llama uno de los contadores a mi extensión. Bajo circunstancias normales yo JAMÁS le tomo las llamadas a este señor porque ya he tenido experiencias previas en las que se porta muy agresivo, grita y termina por aventarte el teléfono y ni soñar con que te de las gracias, todo por ninguna razón en especial, simplemente en su pobrecita cabeza loca él cree que tiene prioridad sobre todas y cada una de las cosas que pasan en este lugar, y en mas de una ocasión yo le he tenido que decir que lo pongo en lista de espera y de ahí que se porte como un energúmeno, así que siempre dejo que el otro chico de la oficina le conteste.

Pero, al ser día 31 de diciembre, ya casi para salir y andando en esta onda de 'amor y paz', pensé 'Le voy a tomar la llamada y terminar el año en buenos términos con él'. Grave error, hay gente que no cambia ni siquiera en fechas tan cabalísticas como el 31 de diciembre. De buenas a primeras el amigo me levanta la voz y en muy mal modo me pregunta por una impresora de cheques que tiene MESES (que es mentira) sin funcionar. Yo con una mano en la cintura le dije 

-Ah si, la impresora esa, fíjate que ya la estuvimos checando, pero no encontramos una solución para ello, hablé con la empresa que maquila el software pero tampoco quedó, y como nos ocupamos con esta otra cuestión de echar a andar el internet de paga pues ya no nos dió tiempo y no podemos estar ahí todo el santo día y....
-PERO ESTO YA TIENE MESES! CÓMO ES POSIBLE QUE NO HAYA QUEDADO Y...
-Momento, espérame, te estoy tratando de explicar que fue lo que se hizo y porqué no ha quedado.
-PUES YO NECESITO QUE QUEDE ESO AHORITA YA
-Mira, ahorita en media hora ustedes se van, no te vas a poner a imprimir cheques hoy, aparte de dónde saco a los del sistema, 31 de diciembre, 4:30 de la tarde seguro y van a estar esperando tu llamada (eso último no lo dije pero si lo pensé jejeje)

El caso es que me puso en conferencia con la chica de Cuentas x Pagar, e igual, se le notaba un poco estresada a la mujer, pero yo en mi onda de 'amor y paz' solo pensaba -Oooooommmmmm!-

Me exigieron que les mandara un email explicándoles toda esa situación y que copiara al 'Gerente', claro, hubiera aprovechado para amarrar navajas diciendo que este tipo me había gritado y faltado al respeto y que no era la primera vez, pero dije yo -High road! High road!- y si, mandé el correo explicando TODO lo que se había hecho para tratar de arreglar el problema y pidiéndole una disculpa a la chica de Cuentas por no haberle dado mas prisa, que ella bien sabía que bajo circunstancias normales JAMAS la hemos hecho esperar, pero que en estas fechas se nos había juntado el planchado con el lavado y ni modo. Parece que por lo menos se apaciguaron los ánimos, ya que no tengo noticias de ellos aún, y en la mañana que fui a ver que mas se podía hacer con la impresora ni siquiera me sostenían la mirada.

En fin, pobre contador, tiene apenas 44 años y les juro que mi señor padre que tiene 60 años se ve infinitamente mejor conservado que él, a ese paso que va, no lo duden y le va a venir dando un infarto o por lo menos una embolia antes de cumplir 50, por su bien, espero que ya no se tome tan en serio cosas que no valen la pena, y pues mínimo que se tome un té de tila al día, chance y con eso se relaja mas, a poco no? :-P

martes, 1 de enero de 2013

Las navidades que yo recuerdo

Son varias, miren que a mis 30 años y con mi memoria debo recordar por lo menos unas 27, pero hay dos en específico que fueron casi mágicas (será porque creía en la magia?), o vaya, no recuerdo haber pasado mejores navidades que esas:

La primera ha de haber sido allá por 1986, yo todavía no iba ni al kínder, pero recuerdo bien que empezando el mes de diciembre, mi mamá y mi tía Malena (que no es mi tía sino una vecina de toda la vida pero yo soy bien igualado) juntaron a su respectiva prole y nos llevaron al centro a ver los juguetes, según para 'pedírselos al Santo Clós'.

Por los 80's mi pueblo era una ciudad pequeñita, así que tampoco había mucho dónde elegir, había unas 2 ó 3 farmacias Benavides que en navidad vendían juguetes, una tienda departamental viejíiiisima que se llamaba 'La Violeta' y un lugar cerca del Santuario de Guadalupe que se llamaba Mercería Lidia. Desconozco porqué, pero esa mercería era la que nos quedaba mas lejos, y con todo, allá fuimos a dar.

En esos tiempos, me gustaban mucho los 'monitos' estilo Playmobil o Fisher Price, además de que venían en sets del tipo 'Barco Pirata', 'La granja', 'El campamento', etc, etc. En esa ocasión le dije a mi mamá que quería el set de 'El campamento' porque traía un auto, un camper, una lanchita y varios mueblecitos ad hoc, también me compraron un Monster Truck amarillo que yo no recuerdo haber pedido y creo que mi papá se emocionaba mas que yo cuando jugaba con él.

Buscando en esa máquina del tiempo que es San Google, me encontré una foto del set que me 'amaneció' esa vez, no traía las mismas cosas, pero si es bastante parecido al que yo tuve:


El mío solo traía las cosas a la derecha de la foto. En la parte de arriba del auto pueden ver que trae una lancha vuelta del revés (la mía era color verde aguacate) el camper donde ven al perrito se doblaba y aquéeella cosa amarilla  que ven detrás del auto era donde se guardaban los muebles y se ensamblaba sobre el camper  doblado. Esos juguetes resultaron ser de una calidad asombrosa, me duraron fácil hasta que tuve unos 10 años, y es probable que todavía anden rodando algunas piezas en casa de mis padres. Quizá de no habérselos prestado a otros primos mas chicos para que jugaran cuando iban de visita a mi casa, todavía anduvieran enteras muchas mas piezas, pero mi mamá para variar siempre me regañaba por 'egoísta', que yo ya ni los ocupaba y que solo lo hacía por dar la contra, -No amá, era porque me fastidiaba hasta el alma ver que esos chamacos cochinos maltrataban las cosas de puro gusto, como no eran suyas...-

En fin, esa navidad nos fuimos a pasarla al pueblo de donde es mi mamá, me gustaba mucho ir porque siempre había un hervideeeero de gente, tíos, primos, parientes mas lejanos y otros desconocidos que al parecer eran parientes de mis abuelos (supongo que también míos de alguna forma). Lo que sí, es que siempre había un ambientazo, fogatas, petardos, luces de bengala, buñuelos, piñatas, bolsitas de dulces que parecían salir de todas partes, etc. Tengo muy presentes dos cosas de esa navidad, un villancico que dice 
-Ande ande ande, la marimorena, ande ande ande que es la nochebuena- y el olor de la leña que parecía impregnarlo todo, no era un olor molesto, era un olor ahumado que en la mañana te avisaba que el desayuno ya estaba listo y en la noche que la cena estaba por servirse, casi 30 años después cuando llego a oler leña quemándose, vuelvo inmediatamente a ese día con todos sus detalles.

Esa mañana del 25 de diciembre ni siquiera me acordaba de los juguetes, me daba por bien servido con seguir jugando con los primos, pero mi mamá me dijo -Ya viste lo que te amaneció?-. Y sí, ahí estaban los mismos juguetes que había elegido en la tienda, cómo supo el Santo Clós donde andaba? quien sabe, pero el caso es que dio con un pueblo que ni siquiera aparecía en los mapas!

Años después mi hermana me platicó que esa navidad fue una especie de decepción para ella, porque cuando ya estábamos por irnos al pueblo, vio a mi papá sacando los juguetes de donde los tenían guardados en el taller y pues así se enteró que no existía el Santo Clós, aunque igual las Barbies y la casa de muñecas llegaron.


La otra navidad que recuerdo con particular alegría fue en 1988, y era cuando nos acabábamos de regresar del gélido invierno de Cd. Cuauhtémoc, Chihuahua. Yo apenas tenía un par de semanas en mi escuela así que fue muy reconfortante poder volver a ver a los primos (que eran un chingo!) y estar en un ambiente ya conocido. En aquéllos años mis tías mas jóvenes todavía estaban solteras, y alboroteras como ellas solas, organizaron una cena de navidad inolvidable.

Desde días antes mi tía Malú avisó que iba a traer un pavo que les habían dado en el trabajo, el viaje de Chihuahua a Mochis en el tren duraba unas 12 horas en aquél entonces, de modo que el pavo en una hielera se alcanzaba a descongelar sin problema durante el camino. Mi mamá ya le había dicho que se había encontrado una receta en el periódico para prepararlo y que al día siguiente les caía en la casa a las 11 de la mañana ya con las cosas para prepararlo.

Todo hubiera salido según de acuerdo al plan de no ser porque a mi mamá se le olvidó comprar pasas o ciruelas o una de esas cosas, de modo que llegó al mercado (que estaba de camino) a comprarlas. Llegó a las 11:20 de la mañana y mi abuela atrabancada y desesperada como ella sola, ya había troceado el pavo y lo había puesto a cocer para hacerlo MOLE.

-Pero Doña Sofía!!!!
-Ay pues es que como no llegaba (20 minutos tarde eh), pues no sabíamos si esperarla o no y pues para no quedarnos sin que cenar a la noche pues...

Creo que hasta la fecha todas las tías siguen platicando esa historia de la vez que tuvieron que cenar mole en navidad.

En fin, creo que algo se pudo rescatar e hicieron tamales. Para la noche mis tías ya habían comprado un par de píñatas y las habían retacado de dulces, cacahuates (maní) , mandarinas, se habían provisto con cualquier cantidad de Tutsi botas y tenían luces de bengala para cantar villancicos.

De esa noche recuerdo 5 cosas en especial:

-Que mi abuelo quiso conectar un ventilador SIN CLAVIJA (maldita costumbre que tenían en esa casa de todo hacerlo a la brava) y que hizo corto y un chispazo fenomenal fulguró en medio de la noche.

-Que la casa de mis abuelos estaba construida sin orden ni concierto, había un tubo de PVC entre el techo de la cocina que daba a una habitación arriba desde donde mis primos y yo estábamos viendo, como no teníamos nada mejor que hacer, dejamos caer un destornillador y por poco y cae en la olla de los tamales.

- Que cuando estábamos jugando a la lotería, mi tía Malú pegó un grito y dijo -Ay un alacrán!- y apenas si alcanzó a darle un pisotón antes de que el condenado bicho le picara a uno de mis primos que estaba sentado en el suelo.

-Las luces azules del arbolito, mis tías lo habían re-decorado y le pusieron una extensión que tenía lucecitas de color azul, y como las de mi casa eran de todos colores menos azules, ahí estaba embobado viéndolas.

-Que entre los dulces de la piñata, las botas de dulces que me tocaron y demás, junté tal cantidad, que no se me ocurrió mejor lugar para guardarlos que en una caja de toallas sanitarias que andaba rodando por ahí. Yo había visto muchísimos comerciales de 'Confort' pero no tenía ni idea de que carambas eran, aunque si me parecía sospechoso que siempre que alguien iba a la tienda a comprar esas cosas, el tendero te envolvía la caja en papel periódico (acaso no iba a estar mas fácil que todo mundo supiera lo que llevabas?!). Total, que nadie dijo una palabra, supongo que hubiera sido mas complicado el explicarme que el dejarme ser.





Si me preguntan que me amaneció esa navidad, no tengo la menor idea, pero lo que nunca he olvidado fue toda la celebración que hubo ese año. A veces hasta quisiera que no hubieran pasado los años con tal de volver a vivir una navidad como esas.

Tú recuerdas alguna navidad con particular añoranza?








Estrenando año y trabajando

Aquí en la oficina siempre me ha tocado repartirme el día de navidad y el de año nuevo con otro de mis compañeros. No sé allá donde ustedes vivan, pero en México por lo general la Navidad es para pasarse con la familia, se va uno a casa de sus abuelos (casi siempre) donde se encuentra a toda la parentela de tíos, primos, sobrinos, etc, y es una celebración por así decirle 'sana', se consume alcohol, pero no en exceso, nomás para animarse un poquito.

El Año nuevo por otro lado, se junta uno con los amigos, los cuates, los compadres y las almas gemelas, y se pone uno 'hasta las chanclas' la mayoría de las veces, de ahí que el día 1 de enero todos amanezcan con una cruda fenomenal y lo último que se antoja es ir a trabajar.

Aquí en el trabajo, la gran mayoría de la gente sabe que yo no bebo (como decía Homero Simpson -Solo me tomo una copita de jerez en Navidad y ya-), así que deducen que yo debería trabajar el primer día del año.

La verdad a mi no me molesta, llevo trabajando poco mas de 8 años y he notado que los años que me toca trabajar el 1 de enero, nunca he estado sin trabajo ese año. La única vez que he descansado fue el 1 de enero de 2007, y ese año estuve desocupado en 2 ocasiones, cuando renuncié a mi empleo, y un mes después cuando renuncié a ese otro empleo por el que había dejado mi empleo anterior. Eso sí, desde que entré a este lugar y que he tenido que trabajar cada día de año nuevo sin excepción, nunca he estado sin trabajo o por lo menos con la amenaza de perderlo (que yo me haya enterado).

Resumiendo: Parece que es de buena suerte empezar el año trabajando ;-)



lunes, 31 de diciembre de 2012

Adiós 2012, fuiste un buen año :-)

Sigo vivo, y aún tengo trabajo, a la mejor es de lo que mas agradecido estoy en este año.

Si bien la carga de trabajo ha sido tremenda en estos últimos meses (de ahí que me ausentara por tanto tiempo), me ha servido para aprender muchísimas cosas, y espero que me sirvan para el próximo año que está por empezar en unas horas.

Que les puedo contar, fue un año de muchos cambios, algunos para bien, otros para mal, pero al final me quedo con lo bueno, hace mucho tiempo que me hice a la idea de que no se puede tener todo en la vida, y que el hecho de que las cosas sean buenas o malas depende en gran parte de la actitud con las que uno las tome.

Entre mis propósitos para este año que empieza, está sobre todo darme un tiempo para mí y respetarlo, a veces deja uno que el trabajo determine todo lo que hace, incluyendo el humor con el que terminas el día al llegar a casa, y terminas mal y de malas. Este año aunque sea voy a tomar Pharmaton, la verdad es que no es de Dios que sean las 8 de la noche y uno solo tenga ganas de dormir verdad?

Otro propósito que tengo es estar en contacto con mi familia y mis amigos, a veces dejo pasar semanas sin hablarles por teléfono siquiera y con las facilidades que tengo, no debiera dejar pasar ni siquiera un día sin preguntarle a mis padres como están, a mis amigos qué tal les fue en el día, etc, etc.

Algo que también tengo metido en la cabeza, es dedicarle mas tiempo a mi blog, si, ya sé que nadie me lee, pero oigan, es un muy buen ejercicio para la mente, si el ser supremo no me dio el don de dibujar, o de cantar, o de ser deportista de alto rendimiento, mínimo escribir tonterías y evitar que se me hagan bolas en la cabeza, quien sabe si con eso estoy evitando enloquecer antes de tiempo ;-)

Un muy feliz 2013 para todos y espero que nos veamos mas seguido :-D

Los dejo con una de mis canciones favoritas para terminar cada año, Salud a todos!


Amaral - El final

martes, 11 de septiembre de 2012

Intentando cocinar con Ivan - Carne en su jugo

No sé con certeza de donde sea originaria la 'Carne en su jugo', pero varias recetas que he visto en internet dan la idea de que es de por el rumbo de Jalisco, México. Este platillo lo empezó a preparar mi mamá hace apenas unos años cuando una señora de la iglesia a la que ella asiste le dio la receta.

El modo de preparación está bastante sencillo y los ingredientes supongo que también son fáciles de conseguir en cualquier supermercado.

Se necesita:


  • 1/2 kg de carne de res, puede ser bistec, milanesa, pulpa bola o como lo conozcan ustedes.
  • Tocino, unas 4 o 5 tiras serán suficientes, es solo para darle el saborcito. Si no tienen tocino, se puede utilizar salchicha o jamón (como le hice yo esta vez).
  • Tomate verde o tomatillo, con unas 5 piezas pequeñas basta.
  • Apio, unas 3 varitas pequeñas
  • Cilantro, culantro o coriander, mas o menos un manojo pequeño.
  • 1 mazo de cebolla cambray, cebolla de rabo, cebolleta o como sea que la conozcan.
  • 2 chiles jalapeños desvenados y sin semillas, lo único que queremos es el saborcito, no el picante.
  • Sal y pimienta al gusto.


En este caso yo fui al super y compré milanesa de res, es un corte muy muy delgadito y que tiene la ventaja de que se cocina muy rápido. En este caso yo preparé carne como para unas 8 personas y de ahí que en las fotos se vea el doble de ingredientes que les puse en la lista jejeje





La carne se tiene que cortar en pedacitos, por lo que a mi se me hace mas sencillo enrollarla y cortarla en tiras y después en cuadros.






Debe quedar mas o menos así para que se cueza mas rápido, el chiste de esta comida es que puede estar lista para servir en 30 minutos o menos...





En fin, se pica el tocino (o 2 salchichas como le hice yo) y se pone a freír en un sartén, ya que suelta el saborcito, se agrega la carne al sartén.







A la carne se le pone sal y pimienta, yo les aconsejo ponerle poca sal, la verdad es que la primera vez que yo lo hice, le puse la misma cantidad que utilizo para otros guisos y salió demasiado salado, como que la salsa en que se cocina le resalta demasiado los sabores, así que esta ocasión poquita sal es mejor, total, si se les hace medio desabrido, siempre se puede agregar al final ;-)

Otra cosa muy importante, ya que la carne está cafecita y que se ve que soltó el jugo, hay que bajarle el fuego al mínimo y taparla, ahora si para que se cueza en su jugo.






Estos son los ingredientes a utilizar, cebolla cambray, cilantro, apio, chile jalapeño o cuaresmeño y tomate verde o tomatillo. Como les mencioné, yo aquí tengo el doble de cosas porque la comida era para 8 personas, ustedes ahí nomás le quitan la mitad.







A los chiles jalapeños les cortan el rabo y de ahí los parten a la mitad, con un cuchillo pequeño le pueden quitar las venas y las semillas que son lo picante, en este caso solo queremos el toquecito del sabor.





A los tomatillos se les quita el botón.






La cebolla cambray o cebolla de rabo, se corta en rodajas.






Una vez que la cebolla está cortada, se la agregan a la carne, se revuelve bien y se vuelve a tapar.






En la licuadora ponemos los tomatillos, los jalapeños, el apio y el cilantro con un poco de agua.






Se licua todo bien bien bien y tiene que quedar de un verde profundo y brillante!







Una vez licuado todo se le agrega a la carne y se deja hervir unos 10 minutos hasta que la salsa quede espesa, ya en este punto tendremos que checar el sabor y le pueden agregar sal si lo consideran necesario.
Dice mi mamá que al final el guiso lo pueden servir junto con frijoles de la olla enteros, yo la encuentro muy sabrosa así sola tal cual pero le pueden hacer de los dos modos.







De la presentación final ya no le tomé foto porque se me hacía tarde para el trabajo, pero les dejo esta foto que me pirateé de otro sitio jejeje, cuando vuelva a hacer la voy a sustituir.

Ahí si se animan a prepararla me cuentan como les quedó, yo la recomiendo para esas veces que ya se nos hizo tarde y que tenemos poco tiempo para preparar la comida, y queda D E L I C I O S A ;-)

jueves, 6 de septiembre de 2012

La novena viuda



Éste es un libro que lo vi ofertado en un Sam's Club hace ya varios meses. Desde el momento en que leí la sinopsis de la contraportada me atrapó, pero costaba la estratosférica cantidad de $199 pesos (unos 15 dólares) que en ese momento no me quería dar el lujo de gastar porque estábamos casi a fin de mes, y a veces 199 pesos son la diferencia entre ponerle gasolina al coche para 5 días o irte caminando al trabajo, además yo ya sabía que en esa tienda los libros solo tienen su precio original un cierto tiempo, pasado el tiempo reglamentario de exhibición, se tienen que ir, y es común que los pongan a veces incluso a menos de la mitad.

Unos cuantos días antes de salir de vacaciones, el roomie Edvan, quiso ir a esta tienda a buscar una bolsa de pistaches para llevarle a su papá (acá son mas baratos por alguna misteriosa razón), y cuando entramos, vi que habían movido los libros justo al lugar donde está la pasadera principal de la gente, y que voy viendo este en $99 pesos! Quiso la suerte que recién nos acabaran de pagar la quincena aquí en el trabajo y lo compré sin remordimientos! Además justo a tiempo para las vacaciones que es la única época del año que me puedo pasar los días enteros leyendo :-D

Por una de esas cosas raras e inexplicables que suceden en la vida, a mi me encantan ciertos tipos de libros.

A) Todas las historias que tengan que ver con judíos, o sea cualquier libro del Holocausto, de la fundación del Estado de Israel, del Mossad, etc, es bienvenido en mi librero.

B) Historias de blancos y negros en el sur de Estados Unidos, tipo 'Tomates verdes fritos' o 'Me muero por ir al cielo' (casualmente los dos libros son de Fannie Flagg).

C) Historias de chinos, en este caso había leído algunos de Amy Tan (todos sospechosamente parecidos) y todos me han encantado.

Fue por eso que este libro me hizo ojitos desde el primer día que lo vi, y pues como ya me iba de vacaciones, era el momento idóneo para leerlo durante el camino.

La sinopsis es la siguiente:

«Todas ellas quedaron viudas aquella noche del verano de 1944. A partir de entonces en el pueblo de Shitun hubo nueve viudas en plena flor de la vida…»
Ocho adolescentes se convierten en «viudas heroicas» tras liberar a ocho guerrilleros laoba de una muerte segura a manos de los japoneses. La novena viuda, Wang Putao, no recibirá los mismos honores que ellas. Huérfana desde muy niña, pasa a formar parte de la familia de Sun Huaiqing, un próspero comerciante, pero todo cambia tras el triunfo de la revolución comunista comandada por Mao Zedong.
De la mano de esta joven impulsiva y tenaz, Geling Yan retrata la compleja historia reciente de China. Las colectivizaciones agrarias, las purgas de la Revolución Cultural, las luchas internas de los dirigentes políticos, las disidencias y las represiones que cambiaron la Historia se alternan con las batallas cotidianas y las intermitencias del amor en la apasionante vida de Wang Putao.
Ahora mi propia impresión del libro: se me hizo entretenido de principio a fin, da muy buenos detalles acerca de la cultura y la idiosincrasia de los chinos de aquélla época, y aunque el final es un poco abrupto, yo no le pondría ningún pero si lo tuviera que volver a leer! O sea, sí se los recomiendo, si lo ven, cómprenlo! ;-)