viernes, 22 de abril de 2011

Semana Santa 2

Otra de las razones por las cuales detesto mas o menos la semana santa, es porque después de que en mi casa decidieron unirse a una iglesia evangélica, no hubo mas opción de pasarla que en los campamentos.

Los campamentos que organizaba la iglesia a la que asistíamos, eran ahora sí que un campamento en toda la extensión de la palabra, con casitas de campaña, fogata y chapuzones en el río. Resulta ser que entre los miembros de la iglesia, había unas personas que eran de un pueblo cercano y conocían a los/eran dueños de tierras de siembra justo a un lado del río Fuerte y nos permitían utilizar un prado y una arboleda muy bonita.

La primera vez que fuimos yo tenía 11 años, y pues todavía era un niño relativamente inocente, no cachaba muchas de las groserías de mis compañeros de la escuela y el doble sentido era mas o menos un misterio todavía, como quien dice, era un niño en toda la extensión de la palabra, razón por la cual, me la pasaba todo el santo día corriendo, jugando, bañándome en el río (aunque el agua no estaba muy limpia que dijéramos). Fueron 3 días en los que me divertí de lo lindo, no era tan individualista ni tan fijado en pequeñeces como el hecho de tener que utilizar una letrina (colectiva), compartir una casa de campaña con gente a la que le apestaban las patas o el hecho de que me despertaba a las 5 de la mañana y ya no me podía volver a dormir y me tenía que esperar un par de horas hasta que se levantaba el primer madrugador, etc, etc.

Ya al año siguiente estaba en la secundaria, pero de todas maneras iba emocionado, llevaba la encomienda de pasármela muy bien para poder tener algo que contarle a mis amigos de la escuela cuando regresáramos a clases. Así que después de empacar algunas cosas en mi mochila y comprar algunas chucherías para consumo personal, salimos. Habíamos quedado de vernos afuera del templo, y pues ese jueves ya estaba llegando la gente y entre todos ayudando a subir cosas que iban a ser de uso general, sillas, mesas, palas, escobas, rastrillos, asadores, carbón (los evangélicos si comen carne roja en semana santa), sogas, etc.

De ahí nos fuimos en caravana rumbo al lugar que nos habían prestado por los próximos 3 día, llegamos y todo muy bien, bajamos nuestras cosas de la camioneta de mi papá, limpiamos el lugar donde nos íbamos a quedar y yo fui a poner mi casita de campaña, contento de no tener que compartirla con nadie. Ahhh pero no va siendo que me entretuve en otras cosas, y un par de horas después cuando regresé a poner mis cobijas y almohadas, alguien ya se me había adelantado. Al parecer, la iglesia había llevado algunas tiendas de campaña extras, y las estaban repartiendo con la gente que no llevaba, y pues se les hizo fácil repartir la que yo llevaba pensando que era alguna de las de ellos. La verdad es que sentí mucho coraje, no sé, se supone que vas con un grupo de gente de la que lo último que esperas es que sean así de gandallas. Cuando fui y le dije a mi hermana lo que había pasado (mis papás no estaban cerca), me dio mas coraje todavía cuando me contestó:

-Pues ni digas nada, porque bien que te dijeron que tenías que guardar tus cosas mas temprano y no hiciste caso
-Pero es que andaba haciendo otras cosas que me mandaron!
-No le hace, ya ahorita está ocupada por una señora con un bebé y ni modo que vayas y le digas que se va a tener que salir y buscar lugar en otro lado!.

Cabe decir que mi hermana estaba en esos tiempos 120'000% adoctrinada y jamás hubiera osado tomar mi lado, por lo que el camino mas seguro para ella fue aventarme ese choro que no me ayudó en nada, solo me hizo enojarme mas y encima pensar -Pinche morra mamona!-jejejejeje

Así que no me quedó de otra que armarme de valor e ir a buscar a Ruth (la pastora de la iglesia) que había ocurrido un error y que le habían dado mi casa de campaña a alguien mas.

Cuando la encontré, estaba discutiendo con una amiga de mi hermana, la Betsabé, quien previsora como ella sola, llevaba una tienda de campaña para 4 personas pero su plan era compartirla únicamente con una de sus hermanas para estar mas cómodas, y aparte también llevaba otra tienda extra para prestársela a su novio y a su cuñado. Pues bien, resulta que Ruth pretendía endilgarle a otras dos personas en su tienda y no solo eso, arbitrariamente pretendía quitarle la otra tienda 'porque era mas importante acomodar a mujeres y niños, y ya los hombres se las arreglarían como pudieran' (en pocas palabras, que se jodan). Obvio que esta Betsabé casi lloraba del coraje (de hecho lloró cuando Ruth se fue), pues ella se había tomado la molestia de agenciarse un par de tiendas de campaña PRECISAMENTE para no estar batallando, y ahora le salían con que había que compartir y que todos somos hermanos y que '¿qué haría Jesús?', a mi cómo me la pongan, eso fue un vil chantaje.

Yo estaba a punto de dar la vuelta y huir cuando Ruth me vio y me preguntó que se me ofrecía:

-Eerrr, esteee, eeeh, lo que pasa es que hay un pequeño problema jejeje, alguien se metió a mi tienda de campaña, supongo que por error...
-Cuál es tu tienda?
-Esa azul de allá.
-Ok, dejame ver que se puede hacer.

Contrario a lo que esperaba, le consiguieron otro lugar a la señora que estaba en mi tienda y hasta eso que no hubo mayor problema. Lo malo, fue que en vez de dormir solo como planeaba, me endilgaron al cuñado sonámbulo de Betsabé! Chale, hasta yo salí con huéspedes extra esa vez.

De ahí en fuera el día pareció marchar bien, comimos, me metí a nadar en el río, o mas bien a chapotear porque no estaba para nada profundo, y bueno, así hasta la noche que fue el mini-sermón. Esa era la otra cosa mala de los campamentos, había mini-sermón antes del desayuno y otro al caer la tarde antes de la cena. La verdad es que nunca los encontré entretenidos, me sentía un mal cristiano, blasfemo y pecador, porque JAMÁS les encontré el mas mínimo interés, pero bueno, eso me tomó varios años mas decirlo en voz alta. Terminado el sermón, cada quien se fue a cenar y a acomodarse junto a la fogata mientras jugaban con algunas dinámicas o cantaban canciones de campamento. Todo iba muy bien hasta por allá como a las 10 de la noche que llega un auto, se bajan a toda prisa dos personas y se van directo a buscar a una señora llamada Paty, se la llevan aparte y de repente se escucha el llanto que estalla y exclamaciones de -No puede ser! No puede ser!-. Se hizo un silencio sepulcral, nadie sabía que pasaba y pues nos tuvimos que esperar hasta que el cuñado de esta señora se paró junto a la fogata y nos explicó que el esposo de Paty, quien hasta hacía un par de horas estaba ahí mismo, acababa de fallecer. Inmediatamente a todos nos invadió esa sensación de:

-Que horror! Si yo lo acababa de ver ahorita en la cena!
-Yo lo vi en la mañana que andaba muy contento armando su tienda de campaña!
-Yo iba con él en la tarde cuando salimos a buscar leña para la fogata!

Y así varias personas tenían muy fresco en la memoria que justo lo acababan de ver esa tarde, ¿cómo entonces era posible que de buenas a primeras estuviera muerto?

Pues lo que sucedió, es que este señor era asmático de toda la vida, y aunque era un caso severo, con tratamiento adecuado y precauciones llevaba una vida relativamente normal, todo, hasta el día del campamento, que entre el polvo, el polen y demás cosas del ambiente, le fueron haciendo mella durante el día pero él no se preocupó demasiado, y pues en la noche se empezó a sentir realmente mal y su cuñado lo llevó al hospital que les quedaba mas cerca... como a una hora de camino! y pues lo malo fue que no llegó, cuando por fin llegó con él a emergencias ya no había nada que hacer.

A todos nos cayó la noticia como balde de agua fría, y pues ni modo, cada quien a su tienda a pasar la noche, aunque pocos pudieron dormir. Al día siguiente nos levantamos temprano y empezamos a recoger todo, no tenía caso quedarnos otros dos días ahí con semejante sensación de muerte flotando en el ambiente.

Llegamos mas o menos temprano a casa, y yo lo único que hice fue bajar mis cosas e irme a dormir porque venía ahora si, perdonando la expresión, 'muerto'. Ya para la tarde en mi casa se alistaron para ir al funeral de este señor y yo me negué a ir, la verdad es que no lo conocía mas que de vista, y en general a los funerales prefiero evitarlos (y si, en estos años solo he ido a dos funerales y espero que el próximo al que asista sea al mío). Obvio, me riñeron, que tenía que ir, que por X y que por Y, aunque no hubo poder humano que me convenciera y me tuvieron que dejar en casa...estará mal que lo diga, pero chance y me hubiera entretenido mas en el funeral porque en aquél entonces no había ni celulares, ni acceso a internet para los mortales comunes, y pues ni modo, me tuve que chutar varias películas bíblicas absolutamente nefastas en televisión abierta (mis padres creían que la TV por cable era una mala influencia).

De plano, creo que las semanas santas no son lo mío, siempre ocurre algo que me amarga estos días o que me frustra mis planes. Igual puede ser que todas las malas experiencias que he tenido me han predispuesto con el paso de los años, pero so far so bad. Hoy que es viernes santo son casi las 4 de la tarde y no he puesto un pie fuera de casa mas que para sacar la basura, para colmo, el vecino de enfrente que tenía 20 mil perros que me adoraban porque siempre les guardaba los huesos del pollo o porque les compraba croquetas, se acaba de mudar así que hasta esa alegría se me fue jejejeje

Y que tal se pasan ustedes los viernes santos?

martes, 19 de abril de 2011

La Semana Santa

La semana santa siempre ha estado en mi vida y de maneras poco usuales. Mientras que la mayoría de la gente normal se va de vacaciones, en mi familia no era algo particularmente especial durante mis primeros años. Por lo general mi mamá se limitaba a decirnos que no había que comer carne roja el jueves santo, viernes santo y sábado de gloria, porqué? quien sabe, supongo que fue lo que le enseñaron a ella cuando niña y ya de grande nunca se preocupó por averiguar porqué, pero esa es otra historia.

Hoy por lo pronto, les platico de una semana santa allá por 1993 cuando contaba 10 años.

Para mí los primeros días de la semana santa no eran mayor problema, pues mis amiguitos del barrio todavía no se iban de vacaciones, pero ya conforme avanzaban los días, se iban desapareciendo de uno por uno, y ya después me quedaba solo, sin nada que hacer mas que ver unas películas nefastas acerca de la pasión de Cristo, de plano, no sé a quien se le habrá ocurrido que Jesucristo tenía el pelo castaño claro, que hablaba con acento español y que encima parecía estar perpetuamente con la mirada perdida como si estuviera bajo los efectos de alguna droga suave de efecto prolongado, en fin, un horror. Y lo peor es que como en aquél entonces los del cable solo ofrecían 13 canales, no había muchas opciones.





Fuera de eso, nunca pasó nada trascendental esos días, hasta el día en que a mi hermana, quien sabe si por aburrimiento se le ocurrió ir a 'La Pascua Juvenil' que organizaban en un auditorio allá en mi pueblo, no sé en que momento pensó que una actividad religiosa era lo contrario de aburrimiento, pero el caso es que fue y regresó EUFÓRICA en la noche, que las canciones, que las pláticas, que los sketches, etc. Al día siguiente mi mamá fue a recogerla en la noche y me obligó a acompañarla, eso fue ya en la noche del viernes santo, y el auditorio estaba abarrotado de gente que probablemente no volvería a involucrarse en ninguna actividad religiosa sino hasta el año siguiente. Y pues como el lugar estaba a reventar, nos tuvimos que acomodar a escondidas acá en la parte baja del auditorio donde estaban los organizadores del evento. 

Yo a mis 10 años no alcanzaba a entender muy bien el porqué había gente que gritaba, vociferaba, o que estaba tirada en el suelo llore y llore, chance y haya sido la culpa que sentían, pero en ese momento sucedió algo que me traumó y que hasta la fecha sigo recordando y me da como que resentimiento. Un fulano, de poco menos de 20 años que estaba sentado en la fila de adelante de nosotros, de repente se arrodilló y pegó las manos y la frente en el suelo, y se puso a orar (supongo), y me dijo mi mamá:

-Vé, vé, eso es humildad, como quisiera que algún día fueras capaz de eso, pero no, eres bien altanero, bien desobediente, bien contestón, etc, etc- y yo pensando

-Ah chingá, y ahora que mosca le picó a mi mamá?- obvio, no le dije nada porque no me dejaba decir malas palabras, pero si me dió coraje porque no venía ni al caso, después de todo, cómo podía ella saber que clase de persona era el tipo que estaba tirado en el piso con el trasero elevado en el aire? y porqué tenía yo que aspirar a lo mismo? Ganas no me faltaron de hacer honor a los pecados de que me acusaba y contestarle ahí mismo, pero hice bien en callarme, porque cuando la gente está teniendo una alucinación colectiva, no es bueno tratar de desentonar por mas que te asista la razón (Y si, soy escéptico al 100%, no creo en dioses, vírgenes, santos (incluído Santa Claus), duendes, brujas, hadas ni en los partidos políticos).

De ahí localizamos a mi hermana y todavía nos fuimos un rato a la iglesia de Fátima, que estaba mas o menos lejecitos, pero que era la siguiente etapa en ese viernes santo. Cuando llegamos frente al templo, venían caminando por la calle varias decenas de personas con velas, algunos con la cabeza cubierta, eso si, todos en silencio, supongo que por instrucciones de una rubia que hablaba a través de un megáfono:

-Shilenzio joven, Jeshús ha muerto, Shilenzio joven, Jeshús ha muerto, Shilenzio joven, Jeshús ha muerto, Shilenzio joven, Jeshús ha muerto y así y así.

De ahí estuvimos un ratito en misa y por presiones de mi papá nos fuimos antes de que terminara, en aquél entonces era el mas escéptico y mas  pragmático de los seres humanos, e insistió en que si nos quedábamos al final, JAMÁS íbamos a poder salir de ahí en el auto.

Al día siguiente mi hermana salió bien temprano para alcanzar buen lugar junto con sus amigas, yo feliz de no tener que estar escuchando todo el día las canciones tontas que se había aprendido y que no se cansaba de cantar. No recuerdo que hice ese sábado, pero seguramente no fue nada entretenido porque en la tele para variar, puras películas temáticas, y en el único canal infantil, por alguna extraña razón les daba por pasar 'Clásicos animados' y no me refiero a Bugs Bunny o Tom & Jerry, sino a novelas como Los Miserables, o Historia de dos ciudades u Oliver Twist en versión caricatura. A eso agréguenle 3 horas de una cosa espantosa llamada Xuxa Park que duraba   T R E S    H O R A S ! ! ! ! 

Ya en la noche, mi mamá fue a llevarle algo de cenar porque se iban a quedar hasta la madrugada del domingo de resurreción, y pues ya estando allá mi mamá decidió quedarse. Solo puedo decir que me alegré de que no me llevara con ella!!

Al día siguiente que regresaron, platicaban de lo bien que había estado, que a las 12 en punto apagaron las luces y alguien encendió una vela y fueron pasando la llama de vela en vela, hasta que el lugar se iluminó y todo mundo empezó a hacer ruido con botes de cerveza rellenos de piedritas, celebrando que Jesús había resucitado. 

Según el relato bíblico dice que pasó 3 días enteros en la tumba, y según yo de viernes en la tarde a sábado en la tarde va un día, luego de sábado en la tarde a domingo en la tarde son dos días, y de domingo en la tarde a lunes en la tarde son los 3 días, entonces que alguien me explique, porqué se festeja el domingo? y peor aún, domingo a las 00:00 horas en punto! con la pena, eso muy a fuerzas nos da un día y algunas horas!

Lo bueno fue que esos días de que la semana santa, y que el pecado esto,   y que no comas carne roja, se terminaron. De lo que si no me pude librar durante los siguientes meses fue de esas cancioncillas nefastas que mi hermana se aprendió. Aquí les dejo un ejemplo y estoy seguro que me darán la razón :-S



Y ustedes, cómo pasan la semana santa?

martes, 12 de abril de 2011

Ahhh la nostalgia!

Lo reconozco, soy en gran parte lo que se conoce como un 'Quitter', nunca termino nada, que la dieta, que la rutina del gym para ponerme bien buenote, que limpiar la casa a fondo, que lavar el carro y aparte pasarle la aspiradora, que ver todos los episodios de Lost, que leer la biblia completa, que el curso de francés de Rosetta Stone, que el de Swedish, etc, etc, hay muchas cosas en la vida que he empezado y que nunca he terminado...

Peeeero, hay una cosa que si terminé una vez, y de la que me siento bastante orgulloso jejejeje
Cuando tenía 10 años, salió al mercado una cajita con dulces Sonrics, los dulces eran una verdadera porquería, pero la cajita traía una figurita de alguna serie de caricaturas, ya fueran Mickey & Donald, Los Rescatadores, Aventureros del aire, Patoaventuras o Winnie Pooh (de hueva estas últimas), eran 30 en total y eran la moda de ese año, juntarlos todos.

No sé como será en otros lados, pero aquí en México, para que el negocio sea rentable, por lo general salen muchos monitos repetidos en la primera tanda, y siempre hay uno al que le llaman 'el difícil', en este caso para mí, el dificil resultó ser el 'Tigger' de Winnie Pooh, al grado de que casi volví a juntar otros 29 monos antes de que por azares del destino, me topara con alguien en la escuela que me ofreciera cambiarme a la bruja 'Mágica' por 'Tigger', y bueno, eso fue allá por 1993, y pues cuando pasó la moda, terminaron guardados en una bolsa de plástico del súper y aunque nunca los volví a sacar, quería conservarlos por si algún día tenía hijos.

Mi mamá es de ese tipo de señoras que se quedaron con ganas de tener mas hijos, y que por problemas de salud, tuvieron que desistir, sin embargo, todo el amor que le quedaba para dar, lo repartía entre sus sobrinos. En aquél entonces yo tenía dos primos peques, tendrían unos 3 ó 4 años, y yo siempre me negué rotundamente a que mi mamá les regalara mis juguetes, porqué? quien sabe, no los necesitaba, pero supongo que era el simple deseo de conservar mío lo que ya era mío. A veces mis primos, hurgando entre el cachivachero de juguetes que tenía, se encontraban la bolsa con esos monos y yo JAMÁS les permití jugar con ellos, porque de alguna manera ya intuía que iban a terminar raspados, descabezados, masticados y probablemente perdidos, y pues con la pena, mi trabajo, tiempo y dinero (de mi papá porsupuesto) me había costado juntarlos!

-Oye, porqué no les prestas los monitos a tus primos?
-Porque no, son míos.
-Si pero tu ya no los ocupas.
-En teoría ellos tampoco los ocupan, han vivido toda su vida sin saber que esos monos estaban ahí y seguramente podrán continuar con ella sin tenerlos.
-Ay pero pobrecitos, es que los ven y los desean y me da cosa verles la carita tan triste.
-Pues a mi me da la misma, son mis cosas y no se las quiero prestar, y ya ni me diga nada porque no voy a cambiar de opinión.

Desconozco la razón por la cual mi mamá no insistió mas, porque bien que pudo haberlos regalado cuando yo no estuviera en casa y ni cuenta me habría dado hasta años después, claro, supongo que tal vez se imaginó el drama que le hubiera armado porque no respetaba mis cosas, etc, etc, etc

El caso fue que esos monos duraron fácil unos10 años guardados, hasta que el otro día, escombrando mi clóset, me encontré con una bolsa, no del VH pero si de la librería del Fondo de Cultura Económica y chan chan chan chaaaan!!!!


De Aventureros del Aire Aventureros del Aire (TaleSpin): Louie, Baloo, Don Karnage, Kit Nubarrón y Molly.


De las PatoAventuras (Ducktales):   Joe McQuack, Ciro Peraloca, Hugo, Paco, el Tío Rico, Luis, uno de Los Chicos Malos, Rosita y Mágica la bruja.


Winnie Pooh: Tigger, Igor, Winnie Pooh y Piglet.

Los Rescatadores: Gaddi (la mitad) Zipper, Dale, Chip, Monterrey Jack y el gato Malacara.


Y por último los de Mickey & Donald:  Donald, Mimí, Pluto, Daisy, Mickey y Tribilín.

No recuerdo en cual de mis viajes me traje la bolsa, pero ni me acordaba que la tenía. Cuando los estaba sacando, me dió tanta nostalgia que casi me pongo a llorar, pero como los hombres no lloran, pos me aguanté! Pero de que se me alegró el día, eso ni dudarlo!

lunes, 11 de abril de 2011

But I hate fish!

Hay alguna cosa que detestes por ninguna razón en especial?

Yo tengo varias! pero esta vez solo hablaré de los mariscos.



Siempre, desde la mas tierna edad, he detestado el pescado y los mariscos en general. Porqué? Quien sabe. Solo se que el olor se me hace insoportable y la sola idea de comerlos me provoca náuseas.

Cuando era niño, mi mamá trataba, inútilmente, de que comiera caldo de pescado, caldo de camarones, pescado empanizado, ceviche de camarón, coctél de camarón, pescado zarandeado, camarones rancheros, callos de hacha, ostiones, sardinas y cosas de esas. 

Quiero aclarar que no es que yo fuera 'idioso', o sea, ya había probado esas cosas y definitivamente no me gustaban, ya cuando mi señora madre vió que no surtían efecto los cintarazos, ni el castigarme quitándome la tele o no dejándome salir a jugar, me creyó (en parte). Ha de haber pensado que tal vez yo venía genéticamente indispuesto a comer productos del mar. Pero con todo, de vez en cuando todavía me insistía 

-Ándale, pruébalo siquiera
-Que noooo! No me gusta!
-Pero si ni lo has probado siquiera...
-Huele horrible!!!
-Si, pero no sabe a lo que huele
-Cómo que no sabe igual, si yo ya he probado esas cosas antes!
-Si te comes un filete de pescado te doy el cartón de galletas
-...bueno, ok- Y ya mi mamá muy contenta me servía un pedazo de pescado empanizado, pero pues poco le duraba el gusto porque nomás probaba el bocado y 
-Puaaaj!!! Yiuuuuck!!!

De plano, que no conseguía ni siquiera tragar un bocado, ni siquiera con el soborno de una caja de galletas COMPLETA solo para mí.

Eventualmente mi mamá decidió que era un desperdicio servirme comida que solo iba a terminar vomitada, así que cuando hacía pescado o camarones, siempre me hacía alguna otra cosa aparte, pues no se trataba de dejarme sin comer. Y como dije, no es que fuera chiquión (remilgoso), yo ya me había tomado la molestia de probar la comida en otras ocasiones y en verdad que no podía, no podía y no podía!

Yo quiero creer que es por el olor, no sé porqué, pero cualquier olor que provenga de pescados o mariscos yo a la mejor lo percibo magnificado al 1000%, a la mejor a otra gente no le parece que huela tan fuerte, pero para mi a veces es verdaderamente insufrible. Por ejemplo, recuerdo que una vez llegué de la escuela mas o menos como a las 2 de la tarde, y se me hizo raro que en vez de la comida del día, solo hubiera un sartén con un bisteck y papas fritas.



-Amáaaaaaaaaaa!
-Si?
-No hizo comida?
-No, tu papá y yo no comimos hoy porque estamos ayunando (cosas de la iglesia, luego les cuento)
-Ah... es que huele no sé, raro
-Pues yo no huelo nada, siéntate a comer
-No, no puedo, este olor como que me da guácala, no sé, aquí huele raro- Y en serio, por mas que buscaba no veía de donde podía venir el olor, pues todos los trastes estaban lavados, en el refrigerador no había nada, en el bote de basura tampoco.
-Son ideas tuyas, siéntate a comer de una vez que se te va a enfriar.
-No, no puedo, se me quitó el hambre con el olor este tan feo- y agarré mi mochila y me dispuse a irme a mi cuarto.
-Ah como me cae de mal que seas así de mañoso! si no huele a nada! tu papá y yo comimos como a las 12 y ya hasta lavé los trastes y limpié la cocina, como te va a llegar cualquier olor?!
-Aaahhh! No que no había hecho comida?!!
-Pues si, hice unos camarones, pero a poco te da el olor todavía?!
-Si, con la pena, pero si me da el olor y ya sabe que así no puedo comer
-Sírvetelo en un plato y llévatelo entonces.

De plano que ahí mi mamá me tuvo que creer que en serio no me gustaban los mariscos (junto con el hígado y el pollo con puré de tomate o con tomate).

Ya de grande algunas veces intenté comer por ejemplo, camarones, ya fuera en la comida china, el sushi, o como me pasó en mi primer empleo aquí en los Cabos, en la comida de bienvenida. Esa vez resultó que a los recién ingresados, les daban un curso de 2 días acerca de como funcionaba el hotel, su historia y demás cosas. A la hora de la comida, nos llevaban, no al comedor de empleados, sino a uno de los restaurantes nice que había en el hotel, recuerdo que nos sirvieron entrada, plato fuerte y postre. Y yo pues bien emocionado porque lo mas nice que había comido con mis amigos era la pizza de 15 USD con 40 trozos. Pues que nos traen el primer plato y oh sorpresa, camarones con ensalada a la vinagreta. Yo casi me ponía a llorar, pues en un lugar tan bonito y elegante (y además gratis) no iba a poder salir con mi 
-No me gustan los camarones-
No me quedó de otra que hacerme de valor y cortar un pedazo de camarón y metérmelo a la boca. No pude. Lo mastiqué un par de veces y tanto el sabor, el olor y la textura se me hicieron asquerosos. No creo que haya sido el modo como estaban preparados, puesto que los otros 15 que hicieron el curso junto conmigo se los estaban devorando con singular alegría. Me tragué el pedacito como pude y me tomé un vaso de limonada de un jalón para quitarme el mal sabor de boca. Los camarones restantes se los dí a mi compañero de al lado, que no puso ninguna objeción. Desde entonces, se me hizo mas fácil decirle a la gente que era alérgico a pescados y mariscos, y así me ahorraba todas las explicaciones.

Ya cuando me vine a vivir solo no tuve problemas, porque el pescado es algo que yo jamás compraría, vaya ni siquiera atún enlatado, ni sardinas, sobre todo sardinas en salsa de tomate, que se me hacían la cosa mas apestosa creada por el hombre.

Eso fue hasta el día en que me fuí a vivir con dos amigos, que esos si, comen prácticamente de todo. Y en una de esas idas al super, a uno de ellos se le ocurrió comprar una novedosa lata de 'Arenques Brunswick en salsa de tomate'. Nombre, nomás abrió esa lata, y casi casi pude ver la onda expansiva del olor esparciéndose y metiéndose por cada recoveco de la casa. Si hubiera comprado 'Mal olor enlatado', no habría olido peor que esos arenques. 



Era un olor horrible, como el olor de unas sábanas compartidas por una sardina y un calamar después de una noche de pasión. Yo creo que me terminé una lata de Lysol y de todos modos el olor no se iba. Lo que tuve que hacer fue salirme de la casa  y ya para la noche, después de tener las ventanas y la puerta abiertas toda la tarde, el olor ya se había ido. Eso si, desde entonces, prohibido comprar de esas cosas! 

Hasta la fecha lo único que encuentro mas o menos soportable es el atún, y aún así, las latas que se desocupan, se van a la basura  en ese mismo momento y al bote que está en la calle.

Y tú? detestas alguna comida en particular?


domingo, 10 de abril de 2011

Rancheando en Los Cabos

Pues aquí les dejo unas fotos de hace tiempo, cuando me fuí a dar una vuelta por el Parque Nacional de Cabo Pulmo.

Para los que no sepan, Cabo Pulmo es pues... pues quien sabe, porque no es un pueblo, no es una sindicatura, no es algo así bien establecido, es una zona que está allá por East Cape, donde hay un arrecife de coral, playas en extremo cristalinas, y prácticamente ningún mexicano.

En esta ocasión que yo fuí, se nos hizo un poco tarde para salir, era un domingo por ahí de las 3, y aunque en teoría el lugar está muy pero muy cerca en distancia, prácticamente lo mismo que se hace de San José a Cabo San Lucas, hay que tomar carretera por al menos hora y media y aparte hacer otro recorrido por terracería de al menos unos 30 minutos, lo que si es seguro, es que el lugar vale muchísimo la pena, yo nunca he visto un lugar así de tranquilo, el agua limpiecita, que puede uno disfrutar de la playa, la arena y el sol sin andarse preocupando de que ande algún vendedor ambulante molestando con:

-Pásele pásele, que le damos güerita?!! Traemos sombreros, pareos, mascadas, toallas, collares, pulseras, aretes, sandalias, bikinis, gorras, lentes de sol, bloqueadores, bronceadores...
-No, gracias, ahí pa' la otra.
-También traemos chicles,  halls, paletas, chocolates, mazapanes, pulparindos, mentos, crack ups, obleas de cajeta, glorias, picagomas, jamoncillos, banderitas, cocadas, cucharitas, papas pringles...
-No, así está bien oiga.
-También rentamos tablas, kayaks, snorkels, visores, flotadores, paseos en lancha de fondo de cristal...
-Que noooo!!!
-Todos los pinches turistas mexicanos, nunca compran nada!

Quizá sea cierto que nunca compramos nada, pero es que es un abuso también, pero en fin, volviendo al punto, el lugar es por demás tranquilo, las veces que yo he ido, siempre hay poca gente (casi nadie quiere hacer tanto tiempo de camino y se van a playas mas cercanas) y la mayoría son turistas gringos o canadienses.

Ahí les dejo algunas fotos para que conozcan.


Patrimonio de la Humanidad. etc, etc...


El agua por lo general es de un color turquesa intenso, pero como llegamos tarde, el sol ya iba de bajada así que no se alcanza a apreciar bien bien.




Esta es otra cosa rara, hay un montón de piedras sueltas, como piedras de río


Y cada quien que pasa por ahí, se pone a amontonarlas, a ver quien llega mas alto!



De este lado no había playa, puras piedrotas






Yo tratando de hacer mi propia columna de piedras!




Aquí caminando por la orillita, como no hay playa en todos lados, no se puede caminar por la orilla, sino que hay que treparse por una especie de mini acantilado (3 o 4 metros) y caminar por el puro filito.






Tomate mutante

Ustedes que opinan acerca de los vegetales transgénicos? Será cierto que hacen daño?

Yo nunca me había dado por enterado, total, mientras supieran a lo mismo no había ningún problema. No obstante, el otro día que andaba en el Soriana haciendo el mandado de la semana, mientras escogía unos tomates verdes para hacer una salsa, me encontré con esta...pues no sé como llamarle, mutación, aberración, engendro de la naturaleza, quien sabe, pero si pensé -Válgame, creo que a esta planta de tomates le pusieron demasiadas hormonas!-


Sospecho que a la salsa que se haga con este tomate no va a ser necesario ponerle 'chile'!!! jajajajaja

miércoles, 6 de abril de 2011

Y en la radio de Cabo!

El otro día me encontré con la sorpresa de que en la ÚNICA estación de radio de Los Cabos, hay un programa dedicado a la música del mundo. Uno esperaría música tribal, o tango, o celta, o india o de lo que se les ocurra, pero en esta ocasión estaban pasando música 'Sami' (y no, no es el peluquero que salía en Univisión que decía 'Si tu lúcej bien, yo lujco mejó'). Bajo circunstancias normales yo nunca escucho música en el radio, pero esa vez no encontré mi iPod y comenzó una canción, que luego luego me hizo alegrarme de no haber puesto otra cosa. La canción se llama 'Irene' y es de la artista  Sofia Jannok.



No encontré la letra por ningún lado, pero no importa, parece que el coro es mas o menos 'Lero lero!'
A ver que les parece!