martes, 5 de febrero de 2013

Y ahora qué te robaste?

Cuando yo estaba en la secundaria, tenía a mis dos mejores amigos, Miguel y Javier.

Miguel era el típico chavo fresa, con buena ropa, zapatos de marca, tennis Nike (que en esa época eran tu carta de presentación), y lo mas importante, tenía un SuperNintendo; eso en nuestro limitado conocimiento del mundo, era pertenecer a la élite; aparte sus padres eran mas razonables con él, lo dejaban ir y venir, hacer y deshacer dentro de ciertos límites obviamente, que a mis ojos, era casi como si se mandara solo, pues no tenía que pedir permiso para salir en la tarde a las maquinitas o para ir a hacer una tarea, solo avisaba y ya.

Javier, digamos que vivía un poco mas ajustado, sus papás se habían divorciado algunos años atrás y él, su mamá y sus hermanos se habían ido a vivir a casa de sus abuelos, su papá solo se reportaba una vez al mes con la pensión alimenticia. En circunstancias así el dinero no sobraba, a veces nosotros le invitábamos la ficha en las maquinitas, o cosillas así. Lo que se me hacía curioso, es que a veces parecía sacar dinero de ningún lado en particular y era él quien nos invitaba los juegos o la soda. Pocos meses después supe como le hacía.

Resulta que Javier tenía la no muy sana costumbre de meterse a robar a las tiendas, shoplifting como le dicen los gringos. Como en su casa no le decían nada si salía 'a caminar por ahí' en la tarde o incluso si llegaba horas después de la salida de la escuela, pues él se valía de esa libertad para ser medio libertino.

Entraba a algún supermercado y se robaba cositas pequeñas, como dulces, una baraja, pilas, cassettes en blanco, revistas, cinturones, etc, cosas fáciles de revender a un precio muy por debajo de lo que costaban y de ahí él sacaba unos cuantos pesos para sus propios gastos, eso sí, nada que llamara mucho la atención en casa para que no le dijeran algo.



Para mis pulgas moralistas de entonces, robar era malo, muy malo, de hecho hasta la fecha lo sigo viendo mal, pero en aquél entonces fue un shock para mi enterarme que uno de mis amigos ROBABA :-O

Obvio, desde que supe ya no le acepté nada, me seguía juntando con él y todo como siempre, pero si me invitaba el juego le decía que no, igual me cuidaba muy bien de entrar a una tienda con él, no fuera a ser que tuviera la ocurrencia de robarse algo y que a mi me llevara entre las patas si lo atrapaban. Hay un dicho que usamos aquí en México cuando la gente se avergüenza por tonterías y no hace algo necesario por esa vergüenza, el dicho es 'Vergüenza robar y que te cachen (atrapen)'.

En este caso yo tenía muy presente ese dicho porque cuando era niño, un par de vecinos míos, el Nacho y el Mario, tuvieron la ocurrencia de entrar a un supermercado y robarse un cassette y unas pilas, con tan mala suerte que los atraparon luego luego a la salida del lugar. Aparte de la vergüenza que pasaron de que los esculcaran los guardias de la tienda y que mandaran llamar a sus padres, SALIERON EN EL PERIÓDICO. En esos lejanos días de los años 80's, no existía tal cosa como la Ley de Protección a Menores que evitaba que dieran sus nombres y que publicaran sus fotos, ah no, acá salieron en 'El Debate', en la Nota Roja con nombre y apellidos, mas una foto de ellos con lo que se habían robado. Desde entonces en el barrio era el típico cuento que usaban las mamás para desanimar a cualquiera de ser un ratero.

Definitivamente yo no tenía entre mis planes querer salir en la nota roja del periódico por andarme robando cosas, de modo que siempre los esperaba afuera de la tienda cuando entraban, o me apresuraba a salir mucho antes que ellos, no fuera a ser.

En mas de una ocasión se burlaron de mi por 'miedoso', incluso Miguel quién no tenía necesidad alguna de andar robandose cosas, pero que lo hacía por la emoción de estar haciendo algo malo y emocionante, para tener carta blanca en hacer lo que quisiera, era bastante cortito de ideas, si quería adrenalina hubiera aprendido a hacer trucos con la patineta, parkour o ya de perdis karate. 

En cuanto a mi, yo no era ningún miedoso, simplemente creo que tenía mas claro que tener fama de raterillo no iba a representar nada bueno en mi futuro, admito que aunque si me dolían un poquito los insultos, siempre me mantuve fuera de problemas, después de todo ya tenía suficiente con unos padres fanáticos religiosos en casa y no les iba a dar pie a que me sacaran el diablo del cuerpo a golpes :-P

Eventualmente dejé de juntarme con ellos, en parte porque yo los empecé a ver como una mala compañía y ellos a mi como alguien 'muy aburrido', después de la secundaria no nos volvimos a ver en mucho tiempo.

A Javier lo vi como unos 6 o 7 años después, casado a sus 21 años y con una hija de 3, trabajaba de chofer en una empresa cervecera, recuerdo que se alegró por mi de que ya estuviera terminando la universidad, que él hubiera querido hacer lo mismo, pero que ahora se daba cuenta que había querido vivir la vida muy aprisa. No sonaba descontento, pero si me dijo que le echara ganas a la escuela.

A Miguel, también lo vi con unos pocos meses de diferencia, una conocida que teníamos en común se lo encontró en un antro y dice que le pidió mi correo, y un buen día me agregó en el MSN. Estuvimos platicando y nos pusimos al corriente de todos los años que llevábamos sin vernos, claro, no pasó de ahí porque no nos volvimos a frecuentar ni nada, así como de la nada platicamos esas veces, igual de la nada dejamos de hablar, supongo en tanto tiempo los dos cambiamos y para esas alturas ya no teníamos nada en común.

Hace unos meses vi que alguien había organizado una reunión con los que pudieron encontrar de la secundaria en Facebook y ahí estuvieron los dos, aunque tuve que ver las etiquetas para ver quien era quien, la verdad es que de los 20 que se juntaron, a lo mucho reconocí a 3 o 4. Yo no fui, no se porqué pero la verdad le saco la vuelta a reencontrarme con gente del pasado lejano, no es por ser odioso, pero sabe, prefiero que eso se quede así y ya, después de todo si no salió nada bueno de ahí para mi en esos tiempos, no creo que hoy en día vaya a haber alguna diferencia :-P

miércoles, 30 de enero de 2013

Por eso prefiero comer solo! (en el trabajo)

Creo que mucha gente aquí en mi trabajo piensa que soy antisocial...muy pero muy antisocial, y no es que lo sea, pero prefiero ser considerado antisocial a ser importunado.

En el lugar en que trabajo, hay un comedor para empleados, relativamente amplio, hay variedad en la comida, barra de ensaladas, a veces ponen postres, y hay agua como de 5 sabores distintos. Uno puede ir a la hora que quiera (por lo menos yo) y comer en los 30 minutos que tiene asignado, yo la verdad jamás he tardado 30 minutos en comer, al contrario, trato de comer rápido para salir de allí cuanto antes.

El caso es que yo prefiero ir a comer solo. Nunca me pongo de acuerdo con nadie para ir a comer, si veo gente conocida con la que mas o menos platico, solamente les digo -Provecho!- y sigo mi camino y me siento en alguna mesa que esté sola. La razón...bueno, me hiper ultra mega FASTIDIA que estás a punto de dar el primer bocado y:



-Oye, fíjate que a mi computadora le anda fallando esto y aquéllo, que será? Porque mira que ya le hice blah blah blah blah blah-

-Fíjate que quiero comprarme una tablet, cuál me recomiendas? tengo X cantidad de dinero y quisiera una que haga esto y blah blah blah-

-Ay no, a la mejor tu me puedes ayudar, la pantalla de mi laptop no enciende y no sé que hacer! no me la podrás arreglar si te la traigo?-

Por lo general pongo mi mirada asesina y respondo con monosílabos esperando que entiendan el mensaje, pero es que de verdad que hay cada gente que nomás NO SE CALLA! Parece que de verdad no entienden que uno no tiene deseo alguno de hablar mientras come! y menos del trabajo!




Igual el hecho de que trabajes en algo relacionado con computadoras no implica que sea tu tema favorito de conversación, es como si uno se encontrara a su doctor en el restaurant y vas y te le sientas a la mesa y te pusieras a contarle de tus achaques, o a tu decoradora de interiores y le preguntaras que color sería el mejor para repintar tu sala de estar, etc, etc. A mi simple y sencillamente se me hace una falta de respeto. Cuando las personas van a comer, van a comer, no a hablar de trabajo. Igual si llegaran y me contaran un chiste, un chisme, una anécdota pues todavía verdad? pero de trabajo? Que no mamen! Si yo respeto el tiempo de los demás, pos que respeten el mío jejejeje, a poco no?

domingo, 27 de enero de 2013

Hablando de cosas satánicas...

Cuando salió esa película de 'Sexto sentido' donde el niñito podía ver gente muerta, me sentí muy identificado, salvo que en mi caso era que yo veía al diablo en todos lados.

Ya fuera por el hecho de que en 'Siempre en Domingo' todos los artistas y bailarines salían vestidos de negro y por lo tanto TENÍAN que ser satanistas o porque todo lo que no era 'cristiano' era satánico.

Los productos Procter & Gamble? Ah no, el dueño salió en el show de Sally y dijo que ellos diezmaban a las iglesias satánicas en Estados Unidos. Así que comprar jabón Ariel y pasta dental Crest era apoyar a Satanás, de modo que solo usábamos detergente Fuerza Viva y pasta Colgate.

Gracias a la no mala escuela de mi hermana, en aquéllos tiempos paranóica, yo no cantaba mal las rancheras. Cada que escuchaba a alguno de mis compañeros en la secundaria cantando alguna canción de Caifanes o con algún CD de Metallica, ahí iba yo con mi sermoncito de 'la música satánica'. Algunas veces me escuchaban con interés, aunque ahora pienso que básicamente solo lo hacían para reírse de mi o porque de vez en cuando platicaba historias o leyendas urbanas que tenían que ver con el asunto.

Una de las veces que fui al congreso de adolescentes aleluyas allá en Guadalajara (por cierto mis únicas vacaciones del año), uno de los ponentes nos platicó una historia escalofriante acerca de como Satanás es el príncipe de la potestad del aire (y por tanto de las ondas electromagnéticas de radio y televisión).

Resulta y resalta, que este compa trabajaba en una estación de radio ahí en Guadalajara, no recuerdo muy bien cuál era su puesto, pero entre sus múltiples actividades estaba recibir, clasificar y almacenar canciones que les llegaban 'por computadora' (supongo que se refería al internet que apenas estaba en pañales en esos años). Una de estas canciones resultó ser una de Prince, llamada '1999'. Según este compa, él siempre leía las letras de las canciones, y que en esta ocasión, '1999' no le pareció que tuviera nada edificante ni digno de ser compartido ni en su letra ni en su ritmo, que según trataba de el comienzo de la era de Acuario y no se que mas, y que por lo mismo, no pasó el filtro.


Yo leo la letra hoy en día y me da la impresión de que el compa este, o no hablaba muy bien inglés o de plano no lo hablaba en lo absoluto y alguien le jugó una broma con la traducción, porque la letra en ningún momento menciona la era de Acuario, a lo mucho es una referencia a la creencia general de que el mundo se iba a acabar en el año 2000 y que por lo mismo mejor se iban a enfiestar como si todavía fuera '1999'!

El caso fue que, decidió borrar esa canción que no iba a beneficiar en nada a nadie, y que en el momento de darle 'delete' pues que no se dejaba el condenado archivo. Según él, hicieron circo, maroma y teatro para poder borrar la canción y la muy perra no se dejaba (ahora que trabajo en esto creo que reiniciar la compu hubiera sido suficiente). De pronto, aparece en la pantalla la frase 'Verdaderamente existo' (supongo que algo como 'I truly exist'), y que cada vez que trataban de borrarla, aparecía ese mensaje. Fue cuando a él se le ocurrió la idea de escribir 'Jesus is my Lord' y entonces mágicamente, la canción desapareció del disco duro, claro, no sin que antes Satanás causara que se les quemaran unas antenas y equipos varios ahí en la estación de radio.

Todos en ese salón de convenciones nos quedamos con cara de -En la maaaaadre!- o bueno, la frase cristiana equivalente.

Por cierto que esta historia fue un éxito en mi clase de Español I cuando me tocó escribir un ensayo sobre la música ;-)

Otra cosa que no me ayudaba mucho a distinguir la ficción de la realidad, era que en alguna ocasión había visto una película cristiana llamada 'Persecución Infernal' a una edad impresionable.

Esta historia se trataba de un grupito de estudiantes que se habían ido al Ajusco (un bosque en las afueras de la Ciudad de México) a embriagarse y consumir drogas, con tan mala suerte que terminaron siendo testigos de una misa negra y los de la secta los van cazando de uno a uno como moscas.

En la historia, una de las chavas es aspirante a actriz, y le ofrecen un contrato que tenía que firmar con sangre, y que aunque no quería, con cierta 'persuasión' la convencieron (mandaron a algunos espíritus a hacer un desmadre en su casa).

Al final resultó que prácticamente todas las personas que salían en la película eran satanistas, hasta los de la policía jejeje

No hace falta que les cuente que esa noche tuve una serie de pesadillas horribles que no me dejaron dormir.

En fin, que tiempos aquéllos, lo bueno es que ahora me asusta mas el que me puedan recortar en el trabajo 'por la crisis' o que le vuelvan a subir a la gasolina, mientras tanto el diablo, naaaahhh!





En el limbo musical


Todo comenzó la vez que mi entonces altamente influenciable hermana fue a la 'Pascua Juvenil' ahí en la Semana Santa de 1993, que era una especie de retiro espiritual de 3 días. No sé si haya sido por el temario estilo 'yo pecador', la falta de oxígeno por el sobre cupo del lugar , o por el humo ajeno de algún cigarro de mariguana, pero regresó cantando unas canciones  'progres y juveniles' H O R R I B L E S de la iglesia que a los pocos días ya me tenían francamente harto. También se le metió en la cabeza que TODAS las canciones que salían en la radio eran nada mas y nada menos que 'Satánicas'.

Pocas semanas después de ese evento, un sábado como cualquier otro, la encontré muy hacendosa barriendo y trapeando, escuchando el radio, pero apuntando qué canciones iban saliendo y los títulos, y se puso a darme una explicación de porqué una canción de los Caifanes que se llama 'Los dioses ocultos' era satánica al igual que una canción de Thalía llamada 'Un pacto entre los dos', que según ella era una alegoría de un pacto con el diablo. Otra de Gloria Trevi llamada 'Con los ojos cerrados' también resultó tener una interpretación bastante similar...inocente, si tenía dedicación, pero era a Sergio Andrade, no a Satanás...aunque al final resultaron ser casi lo mismo!

Casualmente fue también por esas fechas en que a mi mamá se unió a una iglesia evangélica, donde si bien no te decían textualmente 'No escuches el radio', estaba implícito que no era bien visto entre ellos.

Fue así como en esos casi 10 años yo me la pasé en el limbo musical, escuchando únicamente canciones cristianas de Marcos Witt, Juan Carlos Alvarado, Danilo Montero, y ya cuando estuve mas grande y me compraba 'cassettes' con el dinero que ahorraba, empecé a escuchar música mas Pop-Rock como Crystal Lewis, Guardian, Margaret Becker, y ya mas rockerón había un grupo que se llama 'Petra', bastante ochentero pero con letras 1000000% bíblicas, o lo que se conoce como White Metal.

Petra en Alabanza - Cristo Glorioso Rey

Crystal Lewis - Ángeles

Guardian - Nunca te diré Adiós



Margaret Becker - A tu lado estaré

Por cierto que me gustaría aclarar que las canciones cristianas, al menos las que a mi me gustaban, estaban muy bien producidas, nada que ver con el coro de una iglesia apostólica de pueblo (que segurito es lo que todos se están imaginando), no, eran álbums hechos y derechos con una calidad y arreglos que ya los hubieran querido Shakira o Ricky Martin en sus inicios. A la mejor no lo saben, pero hay toda una industria de la música cristiana, mayormente en Estados Unidos, si algo hay en Nashville Tennessee, son cantantes de música country y cantantes cristianos.

En fin, yo las canciones 'mundanas' o seculares solo las oía cuando iba en el bus o en las maquinitas cuando alguien ponía a tocar la Rockola. Con todo, algunos estribillos de esas canciones se me pegaban, y lo peor del caso es que aunque me gustaban las canciones, no se me ocurría mencionar eso en mi casa ni por error, ya era bastante que me regañaran porque me escondía para ver The Simpsons, The Nanny, Dragon Ball, Ranma 1/2, etc, etc, y no quería un sermón extra por andar escuchando música del diablo.

La primera canción 'mundana' que me atreví a descargar del Napster fue una de Sixpence None the Richer , 'Kiss Me', que curiosamente empezaron como un grupo cristiano. Esta canción la escuché una vez en las clases de inglés, la maestra la puso para que aprendiéramos a distinguir entre el sonido de la 'i' corta y el de la 'i' larga, por ejemplo que 'live' no se pronuncia igual que 'leave'.


 Sixpence None The Richer - Kiss Me


Cuando entré a la universidad, hice amistad con la versión humana del 'soundhound', mi amigo Rafa.
Bastaba con que le tarareara un pedacito de la canción e inmediatamente sabía quien la cantaba, como se llamaba, en que año había salido y hasta me daba una descripción del video. Fue así como resucitaron canciones como 'Ironic' de Alanis Morissette, 'Ray of Light', 'Beautiful Stranger' y 'Music' de Madonna,  'Iris' de Goo Goo Dolls, 'One of Us' de Joan Osborne, 'Tubthumping' de Chumbawamba, 'Believe' de Cher, etc, etc. Claro, solo las ponía cuando no había nadie en casa para evitarme problemas.

Eventualmente mi hermana (que era la única que podía decirle a mis padres que lo que yo escuchaba no era música cristiana) se casó y se fue a vivir lejos, y ya pude escuchar lo que me diera la gana sin gran temor de que me castigaran, porque ustedes creerán que no podía ni escuchar el intro de 'Los gatos samurai'? De alguna parte sacaron que todas las caricaturas japonesas eran satánicas también!

Por suerte la gente cambia, se aleja de la atmósfera represiva y sofocante en la que crece y se da cuenta de que el mundo no es en blanco y negro como le enseñan en su casa, sino de un sinfín de tonalidades de gris.

Hoy en día mi hermana y yo a veces nos ponemos a recordar esos tiempos y casi siempre terminamos carcajeándonos. Mis padres, bueno, ellos siguen tan dedicados a su fé como siempre, pero igual han suavizado su actitud, tal vez vieron que lo único que consiguió la iglesia fue alejarnos y por lo mismo ya no insisten en que volvamos a ir.

Con todo, y no le digan a nadie, a veces cuando me agarra la nostalgia, pongo a tocar algunas de aquéllas canciones de mi adolescencia, tal vez ya no creo en las letras, pero vaya que si me regresan a los 90's y a un montón de recuerdos felices y otros no tan felices. Ahora si que son como combustible para una máquina del tiempo :-)






domingo, 20 de enero de 2013

La zorra de la Azucena

Cuando yo estaba en segundo año de secundaria, entró una chica nueva a la clase, la Azucena.
Nueva nueva no era, mas bien la habían cambiado de grupo porque donde estaba originalmente, había tenido algunos problemas.

Ella era bastante bonita, y muy pero MUY coqueta, en parte era por eso que la habían tenido que cambiar de grupo, las demás chicas de su salón (salvo sus 3 mejores amigas) LA ODIABAN. Y es que la Azucena era un trancazo entre los hombres, o sea, muy popular. No sé si era su carácter amigable y trato fácil lo que hacía que en dos minutos se los echara a la bolsa, o su simpatía y el hecho de que tenía fama de ser bien zorra, pero el hecho es que yo nunca conocí a algún compañero que no le agradara estar cerca de la Azucena.

Ésta no es la Azucena pero apuesto a que así la veían todos!


La especialidad de la Azucena era estar de novia con alguien, no sé si le desagradaba la soledad o tenía alguna atracción psicótica hacia la compañía de los hombres, pero yo pocos días al año la vi soltera. 

En mi salón apenas llegó y luego luego echó rollo con el Pancho. Para él era apenas su primera novia, y dado que la Azucena le exigía una buena parte de su tiempo y su atención, sus calificaciones se fueron en picada hacia abajo, de sacar nueves y dieces pasó a los seises y los sietes, lo único que sé es que no le importaba gran cosa porque siempre andaba con la sonrisota. El gusto le duró pocos meses porque en su casa lo castigaban a cada rato por sus malas calificaciones y como ya no lo dejaban ni salir a la esquina, la Azucena se aburrió de tener novio solo de 7 a.m  a 1 p.m. Después que rompieron no pasaron muchos días antes de que la Azucena ya anduviera con otro galán.

Recuerdo que en una ocasión en la clase de Español, llegamos al tema de los debates, así que el maestro dividió al grupo en dos y los puso a debatir sobre 'El noviazgo en la adolescencia'. Las mujeres del grupo del 'NO' luego luego sacaron la mojigatería y dijeron que no, que ellas no estaban para andar 'perdiendo el tiempo' con tonterías, que lo importante era estudiar y sacar buenas calificaciones, etc, etc. Mojigatería mas hipocresía porque a mas de una de ellas la vi besuqueándose con singular alegría a la salida de la escuela con algún preparatoriano.

La Azucena en un arranque de honestidad dijo:

-Pues yo pienso que no está mal tener novio, la gente no nació para estar sola, y yo creo que todos tenemos la necesidad de tener a alguien con quien platicar de cosas que a otra gente no les dices, que te entiendan, que hablen bonito, y mas a esta edad, yo creo que es algo BÁSICO-

El punto fue bueno pero la elección de palabras fue mala, porque a partir de ese momento y hasta que salimos de la secundaria, cada vez que en cualquier clase un maestro le preguntaba algo todo mundo decía 

-Es que es lo básico profe, es lo básico!- y se burlaban de ella.

Después que salimos de la escuela jamás la he vuelto a ver. Fue hasta el día de hoy que husmeando entre los amigos de los amigos de los amigos en el Facebook me topé con su perfil. 16 años después sigue idéntica, a la mejor un poco mas cachetona, pero la misma mirada pícara y la misma sonrisa, a según vi, parece que se casó con el 'desmadroso' del salón de enseguida, no me extraña, como dirían los gringos 'it's a match made in heaven'.

Ahora años después, yo no pienso que la Azucena haya sido una 'calientalonches' como le decían a sus espaldas las otras chicas del salón, yo estoy convencido de que simplemente era curiosa y no temía explorar lo que hubiera que explorar para saciar su curiosidad, después de todo, las mujeres a esa edad piensan en sexo tanto como los hombres. Las demás probablemente solo le tenían envidia de que  ella sí que se atrevía y no le importaba lo que pensaran los demás. Bien por ella :-P

domingo, 13 de enero de 2013

Los pantalones Bronco

Quién no ha tenido alguna prenda que detesta pero que igual hay que usarla porque no hay mas?

A mi me pasó con unos pantalones o jeans de mezclilla, a los 12 años y los aborrecía con toda mi alma.

El calvario empezó una vez que de plano me negué a ir a mi escuela de inglés porque siempre llevaba los mismos pantalones, era cierto, solo tenía dos pares de pantalones, unos azules feos y otros gris pardo igual de feos. Creo que fue una de las pocas veces que mi mamá me dio la razón y al día siguiente me llevó de shopping, aunque en ese entonces no andábamos muy bien de dinero así que tampoco llegamos muy lejos, apenas a a un supermercado cerca de la casa.

Quiso el destino darme un cuerpo muy extraño, en el cual los pantalones talla 34 me quedaban como de torero y los 36 me quedaban anchos y volados, como de pandillero. Mis padres detestaban hasta la médula los looks de vago/cholo/pandillero, para ellos eso era como la antesala del reformatorio, pero en vista de que los talla 34 me hacían ver como sobrino de Juan Gabriel, prefirieron los otros que me venían anchos, eso si, tenía que andar 'fajadito' como niño bueno. 

Fue así como llegaron a mi vida esos pantalones de mezclilla color verde botella y otro café, eran los 90's así que esos colores se puede decir que eran algo 'normal', aunque para mi gusto siempre fueron abominables.

Una de las muchas cosas que estaban mal con esos pantalones era que casi no traían presillas, a lo mucho 4 y en la parte de atrás una etiqueta horrenda que decía con letras gigantes 'BRONCO', además de un bordado de un caballo salvaje en el bolsillo trasero que era una vil copia del logo de los 'Broncos' de Denver, en pocas palabras esos pantalones estaban nefastos, lo peor es que como me venían grandes, era cuestión de que me sentara y el cinturón se me desacomodaba y los pantalones se enrollaban hacia adentro, mis padres por mas que les insistía, no me dejaban andar desfajado ni aún mostrándoles en vivo y en directo el problema, cada día los odiaba un poquito mas (a los pantalones eh!).

Les juro que llegué a pasar tardes enteras tratando de encontrar un modo de que se me rompieran sin hacerlo ver muy obvio para que no me castigaran, pero la vida parecía empecinada en hacerme sufrir, los condenados pantalones salieron de muy buena calidad, y a pesar de que los usaba un día sí y otro también, jamás mostraron signos de desgaste. Fue hasta casi 2 años después que me volvieron a comprar pantalones, para una boda, y por fin sentí como me hizo justicia la revolución, pues por fin mi papá se apiadó de mí y me dio para comprar los pantalones que estaban 'IN', unos marca Guess, los del triangulito. Si ya sé, ir de jeans a una boda es de mal gusto, pero la verdad es que en el pueblo donde yo crecí la gente no se fijaba en esas cosas, ir de jeans, botas, sombrero y camisa casual con los 3 botones de arriba desabrochados era algo completamente aceptable, así que unos jeans negros no iban a desentonar del todo.

Uhhhh no, decir que estaba lurio (volado, soñado) era poco, yo estaba que me volvía loquito porque por fin me iba a poder deshacer de esos malditos pantalones 'Bronco', pero no me duró mucho el gusto, mi mamá me salió con que habían costado muy caros como para andarlos usando todos los días, de modo que solo los usaba para ir a la iglesia los domingos o a alguna de las hiper sosas 'reuniones de jóvenes' que hacían en el templo. Con todo, era feliz de simplemente tener una alternativa a esos malditos pantalones que me habían acarreado cualquier cantidad de burlas y miradas. Todo hubiera sido mas sencillo si hubiera podido andar con mi camiseta desfajada para ocultar que los pantalones se me enrollaban hacia adentro, o la etiqueta horrenda que me hacía sentir como judío con la estrella amarilla cosida al abrigo, peeeeeero como les he comentado antes, mi mamá en esos tiempos tenía unas ideas muy raras, no se si sería por la menopausia, pero se le metía una idea en la cabeza y no había manera de hacerla entrar en razón, se empezaba a imaginar toda una telenovela con protagonista, antagonista, guión y hasta soundtrack, pero bueno, de eso les contaré luego, que de ahí hay muchísima tela de donde cortar jejeje

En fin que tuve que quedarme con esos pantalones por un tiempo mas, por lo menos hasta que cumplí 15 años, una edad trascendental en México, en la que a las chicas les hacen una fiesta donde se tira la casa por la ventana, con  y a los varones les dan dinero, un viaje o un auto, yo lo que pedí fueron PANTALONES jajajaja, y pues no hubo modo de que mis padres se negaran :-P

Y tu tenías algún trapito que odiaras? jajajaja



sábado, 12 de enero de 2013

De como me financiaba en la secundaria

Estaba viendo esta noticia en el periódico:

Repartirán preservativos a niños de primaria en Valles.
http://tamaulipas.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/a914402d7da41d1caacdc2d226b6ceeb

Me puse a pensar... Qué bueno que en mis tiempos los chamacos no eran tan adelantados! Dejen ustedes lo de las relaciones sexuales, si en mis tiempos hubieran repartido condones en la secundaria hubiera sido mi ruina!

Y es que no están ustedes para saberlo ni yo para contarlo, pero, en los tiempos de la secundaria yo me hacía de ingresos extra vendiendo condones en la escuela.



En esos tiempos, mi papá me daba el equivalente de 1 dólar al día para mis gastos, fueran copias, lápices, goma de mascar, pasaje de autobús, las maquinitas, etc, etc. Un mísero dólar al día era muy poco lo vieran por donde lo vieran, yo recortaba gastos de donde podía, copiaba los textos a mano, me iba caminando a casa para no gastar en el bus, llevaba algo para comer desde mi casa, le robaba los lápices a mi hermana, pero aún así nunca había suficiente.

Fue un buen día cuando un compañero de clases llevó un preservativo o condón a la escuela. Su papá era médico en el Seguro Social y por alguna razón en su casa tenía una caja LLENA de condones, así que uno mas o uno menos no se iba a dar cuenta. Ese día este amigo causó furor en el salón, todo mundo se lo quería comprar, y pues allí vi una oportunidad de negocio.

En general a los adolescentes calenturientos les da pena ir a comprar condones a una farmacia donde despache una mujer (y a algunos ya no tan adolescentes eh!), así que ese era un punto que yo podía explotar a mi favor, yo era ¿cómo se dice, cómo se dice...? Ah sí! Un sinvergüenza! Un sinvergüenza hecho y derecho y bueno, a mi no crean que me daba mucha pena ir a pedir condones a una farmacia a pesar de tener solo 13 años, total, que pensaran lo que quisieran, aunque hasta eso, nunca los compraba cerca de mi casa, no fuera a ser el diablo jajajaja

El caso es que de ahí me empecé a hacer de recursos, si un paquete de 3 condones costaba 20 pesos, pues yo los vendía a 15 cada uno, eran precios un poco abusivos pero oigan, les estaba ahorrando la pena y el trabajo de tener que ir a comprarlos ellos mismos o no?

Imagínense esta típica escena, un adolescente va a comprar condones, llega a la farmacia y le preguntan:

-Sí que se le ofrece?-
-Este, eh, este, eh, ejem, este, eh, este, preservativos?
-Qué?
-Preservativos?
-No te escucho, que dices?
-Preservativos?-
-A ver dime mas fuerte porque no te oigo-
-Preservativos carajo!-
-Aaaaah, preservativos, sí como no, tenemos de los Sico, Trojan, ProFam, LifeStyles, Durex, etc, etc

No hace falta que les diga que yo soy el protagonista de ese diálogo y el interlocutor cierta señora encargada de una farmacia que nomás se estaba riendo de mi, pero bueno, aprendí mi lección y las demás veces llegaba directamente:

-Me das una caja de preservativos Sico, ultrasense de 3 por favor?-



Siempre llevaba el dinero exacto, nada tan incómodo como llegar a comprar algo y esperar a que te den el cambio mientras la gente de la fila te mira con ojos inquisidores, claro, como yo solo era el 'revendedor' no me importaba, pero definitivamente no me convenía que me viera alguien conocido que le fuera con el chisme a mis padres.



Al principio me compraban de lo que llevara, pero después ya me empezaron a encargar marcas y modelos en específico, como si los fueran a usar!!! pero pues ya tenía que ir peregrinando de farmacia en farmacia, hasta eso que en esa época se me tornearon las piernas jajajaja. 
La mayoría de las veces esos condones terminaban inflados y volando en el salón de clases antes de que llegara el maestro de la siguiente clase o en alguna tardeada o fiesta, dudo que alguna vez alguno haya cumplido con su noble propósito. En fin, gracias a que a todo mundo le daba vergüenza ir a comprar condones, yo pude tener mis ingresos extra, que ahora que lo pienso, también desperdiciaba, claro, no podía comprarme nada porque en casa luego luego me iban a preguntar de dónde había sacado dinero, aunque si hubiera diezmado a la iglesia no creo que les hubiera importado mucho jejejeje

Tuve que dejar de venderlos una vez que vi a mi mamá esculcándome la mochila, por suerte esa vez los había vendido todos y siempre me deshacía de las cajitas y los papelitos de instrucciones que traían, pero cuando la vi ahí y que le reclamé y me dijo que estaba en todo su derecho de hurgar entre mis cosas porque yo vivía en su casa y eran sus reglas.

Todo eso pasó porque un día llegué mascando chicle a la casa, y al día siguiente también, alguien se había subido al bus a vender chicles y yo había comprado, y todavía me quedaban, pero en la mente de mi madre, otra historia tomó forma:

-Estás fumando verdad?!
-WTF?!
-Si, seguro y has de estar fumando, que casualidad que ahora te está dando por mascar chicle cuando sales de la escuela!
-Seriously WTF?!!!
-Nomás les empieza a dar por fumar y luego luego empiezan a mascar chicle, si no lo he de saber yo que también tuve hermanos y blah blah blah-
-Claro que no! con trabajo y me alcanza para los chicles y usted quiere que compre cigarros!-
-Pues mas te vale, porque si te llego a ver que fumas, con el mismo cigarro que traigas te voy a quemar la boca, y blah blah blah-

Yo ya no quise ni escuchar, de todas formas supe que de ahí en adelante no iba a poder guardar NADA en casa, amén de que hasta ese entonces me había salvado de que la Prefecta (celadora de la escuela) no me hubiera revisado la mochila tampoco, ya una vez nos había quitado unos naipes y unas cartas de UNO, así que no iba a pasar mucho tiempo antes de que se me acabara la suerte. 

Dejé el negocio de los condones.