jueves, 11 de abril de 2013

El Billar

La jefa, una manera coloquial de referirse cada quien a su santa señora madre.

En mi caso mas que coloquial era literal, mi madre me mandaba y yo tenía que obedecer sin cuestionar (si chuchis!), o bueno, eso es lo que ella hubiera querido. La verdad es que yo distaba mucho de ser el adolescente sumiso, devoto y bien portado que mi madre deseaba. La mayoría de las veces le seguía la corriente simplemente por llevar la fiesta en paz, porque por mas rebelde que sea uno, no tiene ganas de pasar la noche en la calle, de que te den de cachetadas y sobre todo de que tu papá te castigue después de escuchar una versión totalmente sesgada de un hecho.

Una de las cosas en las que siempre había obedecido a mi mamá era en no andar entrando en billares. No había tenido mucho problema porque la gente con la que me juntaba en la secundaria no era de frecuentar billares, y en la prepa, pues la verdad es que tampoco tenía mucha vida social fuera de la escuela.

Las cosas cambiaron unas vacaciones de navidad, las primeras después de haber salido de la prepa. Mi amigo Carlos el pervertido (un apodo bien merecido) había regresado de Tijuana donde estudiaba la universidad, y pues apenas llegó y empezó a buscar a sus viejos amigos.

Fue así que una tarde terminé entrando a un billar.

No se porqué, pero mi percepción de esos lugares era como sacada de una película de Pepe el Toro, me imaginaba que era mas estilo cantina, con un tuerto, un cojo y un manco con un garfio bebiendo cerveza en la entrada y todo tipo de gentuza retozando por el lugar ofreciéndote drogas como si fueran caramelos.

Hay que admitir que fue todo un desengaño, la verdad es que el lugar estaba bastante limpio, apenas vi gente fumando y la mayoría de las personas que estaban ahí eran señores de entre 50 y 60 años, todos con pinta de maestros de escuela jubilados.

Claro que yo estaba tan aterrorizado de que en mi casa me fueran a decir algo (porque les dije que iba a la unidad deportiva a jugar Frontón) que en cuanto regresé me metí a bañar y me cambié de ropa temeroso de que se me hubiera pegado el olor a cigarro.

Pero así fue como empecé, luego luego le agarré el chiste al juego y después cuando me hice de un grupo de amigos mas estable en la universidad, hicimos de los viernes el día de ir a jugar billar.

Los viernes era el día en que mis padres tenían su estudio bíblico, así que yo hacía hasta lo imposible por llegar a mi casa después de las 6:30 de la tarde, porque de llegar antes, me obligaban a ir con ellos, y para esos entonces como dirían los gringos 'I was done with church stuff'.

Fue así como me recorrí 'El Tamarak', 'El Bola 8', 'El Stardust', 'El Centenario' y no recuerdo que otros mas. Hubo algunos que si evitábamos porque si se veían bien de mala muerte, no importando que el precio de una mesa fuera de 15 pesos la hora.

Ya conforme nos hicimos mas viciosos ya hasta llevábamos magnesia o talco para las manos porque en las salas de billar del pueblo rara vez ponían, había uno que otro fresón que hasta un guante se compró, pero pues la verdad es que era malo jugando y ni así la hacía, lo peor es que creo que creo que padecía de un trastorno bipolar y no era inusual que realmente se encabronara porque no ganaba (bueno, bipolar e infantil).
Hubo gente a la que nunca le pude ganar, como el 'Gordo' o el 'Paco', que parecía que los habían parido y criado en una cantina, era increíble la puntería que tenían y hacían jugadas que nos dejaban con la boca abierta.

Generalmente pagábamos la mesa por unas dos horas, aunque había veces que se hacía imposible estar por la cantidad de gente que estaba adentro fumando (en el Centenario a veces parecía Antro/Cabaret). Después del billar casi siempre nos íbamos al Oxxo mas cercano por un refresco y cada quien para su casa.

En fin, creo que ya hace AÑOS que no me paro por una sala de billar, muy a pesar de que era una de mis actividades favoritas cuando todavía estaba en la universidad. A veces cuando voy de visita al pueblo, mis amistades siempre se alborotan para ir y recordar viejos tiempos, pero a la mera hora por angas o por mangas siempre lo posponemos para otro día. En fin, a ver si este año se me hace volver!

Y tu extrañas tus vicios de estudiante?

miércoles, 10 de abril de 2013

Y ahora que sí es mas probable que se acabe el mundo...

Por alguna razón, a la gente le fascina todo lo que tenga que ver con el fin del mundo. Es algo que no entiendo, o sea, se trata de que se van a morir (y no de un buen modo por lo general) y aún así se emocionan?

En fin, lo entendiera o no, yo también lo sacaba a colación de vez en cuando jejeje. En aquéllos cada vez mas lejanos días de 1993, mi madre comenzó a asistir a una iglesia evangélica, supongo que le agradaba mas que su grupo de oración de los jueves ya que los hermanos evangélicos si le respondían un poquito mejor sus dudas que la señora bienintencionada/encopetada que dirigía el grupo del jueves.

A las pocas semanas, mi mamá nos llevó a mi hermana y a mi casi arrastrando; al principio no queríamos ir, pero nos dimos cuenta que las reuniones de los hermanos eran mas alegres y menos tenebrosas que la misa católica, así que no tardamos mucho en sentirnos tan cómodos como si hubiéramos estado yendo toda la vida.

Normalmente el programa de los domingos era:


  • Recibimiento y unas palabras del equivalente de 'maestro de ceremonias'
  • Oración breve.
  • Alabanza (música en vivo con aplausos y todo)
  • Adoración (canciones lentas en las cuales algunas personas cerraban los ojos, levantaban las manos cual concursante de Señorita México y se mecían cual palmera al viento)
  • Sermón
  • Oración y palabras de despedida.

Había ocasiones especiales en las cuales en vez del Sermón, ponían alguna película o documental.

Fue en una de esas ocasiones, en que me tocó ver 'Un trueno distante', o su título original 'A distant thunder'.



Era una película producida y ambientada en los 70's, personajes con pelo largo, pantalones acampanados y camisas de cuello ancho. Se notaba que era de bajo presupuesto, pero lo que sea de cada quien cumplía muy bien con su propósito de 'concientizar' a la gente.



Así fue como me enteré de lo que era 'El Rapto' y 'La gran tribulación'. Hasta ese momento yo pensaba que el apocalipsis simplemente iba a ser Jesucristo descendiendo de los cielos con una horda de jinetes celestiales y que se iban a romper la madre con Saddam Hussein y su ejército, pero no, que siempre no era así. 

Resulta y resalta,  que según una interpretación popular de la biblia, esta teoría del Rapto establece que en algún momento de la historia, millones de personas que hayan aceptado a Jesucristo como su salvador personal y vivan de acuerdo a sus reglas, simple y sencillamente desaparecerán de la faz de la tierra, en un abrir y cerrar de ojos. A partir de ese momento comenzará 'La gran tribulación', un período de 7 años en los cuales se levantará el Anticristo y en el cual todo mundo se verá forzado a llevar 'la marca de la bestia'.

Mas detalladamente, este periodo de 7 años se divide en dos cachos, de 3 1/2 años cada uno. En el primero, el Anticristo arreglará TODOS los problemas de la tierra, tipo que:


  • Calentamiento Global= Resuelto
  • Hambre en el mundo= Resuelto
  • Israelíes Vs Palestinos= Resuelto
  • Corea del Norte Vs Corea del Sur= Resuelto
  • Estados Unidos Vs Resto del mundo = Resuelto.

El problema serían los otros 3 1/2 años restantes, en los cuales el mundo se sume en el caos y en el cual el gobierno mundial del Anticristo perseguirá a todos aquéllos que se nieguen a llevar el 666 y finalmente llegará el Armagedón, ahora si con Jesucristo y su horda de ángeles cabalgando desde el cielo para acabar con los ejércitos del Anticristo que se reunirían a pelear convenientemente lejos de mi casa en el Valle de Megiddo en Israel.

Bueno, el caso es que, esta película trataba sobre una chica llamada Patty, que un buen día despertaba y no estaba ni su esposo, ni sus padres, ni nadie de su familia (cristianos todos ellos). En el radio escucha que millones de personas han desaparecido sin dejar rastro y pues le cae el veinte de que llegó el Rapto y ella se quedó atrás. Así empiezan sus andanzas con otras dos amigas que también se quedaron y como tratan de sobrevivir bajo el 'nuevo orden mundial'. Conforme avanza el filme, las cosas se ponen cada vez peor para aquéllos que se rehúsan a que les pongan el 666 en la frente, no pueden comprar ni vender, y luego comienzan a perseguirlos abiertamente, aún así, Patty se niega a aceptar a Jesucristo como su salvador. Ya casi para terminar la película, alguien da el pitazo de donde están escondidas ella y sus amigas y las atrapan, y pues el castigo era la muerte POR DECAPITACIÓN. 

En la última escena se ve cuando sacan a un grupo de gente del sótano donde los tenían encerrados y le hacen una toma a la guillotina que estaba afuera esperando mientras Patty se pierde en un grito desgarrador.



Al final ni supe si aceptó la marca de la bestia o no porque ahí se acaba!.

Esa noche por supuesto tuve pesadillas, mi mamá las encontró como algo muy bueno porque así me iba a aplicar mas en la iglesia (ay mi mamá, todo lo hizo con buena intención pero neta que cómo me pasó a fregar la existencia sin querer durante tantos años).

Lo rescatable de haber visto esa película que me traumatizó a mis 11 años, era que en la secundaria yo era la persona a quien todos acudían cuando querían saber cómo se iba a acabar el mundo, les digo que aquí en México todo lo que asuste vende, y yo me sabía vender bien con mis historias!

Pero ya en serio, fueron muchas las veces en que tuve pesadillas a causa de este tipo de películas, desafortunadamente en su momento lo único que me decían mis padres eran cosas como '-Pues así tendrás la conciencia!-', afortunadamente con el tiempo he sido capaz de superar los rencores y ahora mejor los cuento como anécdotas que trato de ver por el lado amable.

Eniweis, todo esto me vino a la mente ahora que los norcoreanos locos amenazan a medio mundo con una hecatombe nuclear, me cae que el mundo se va a venir acabando de este modo, mucho antes de que Jesucristo regrese en el 2443 como dijeron en Futurama!

Y tu cómo crees que se vaya a acabar el mundo?

sábado, 6 de abril de 2013

Viajes escolares y chismes

Ahora que terminó la semana santa me acordé de un viaje que hicimos en la universidad por estas mismas fechas hace unos 9 años.

Habíamos ido de la universidad según a una visita industrial ahí en Mazatlán, según íbamos a ver como trabajaba el departamento de informática de la planta de la Cerveza Pacífico y del Café Marino, aunque la verdad, ahí a lo que íbamos era al relajo, pues Mazatlán en aquél entonces tenía una vida nocturna que nada le pedía a Cancún, Acapulco, Puerto Vallarta, Cabo San Lucas, etc.

Yo no iba tanto con esa intención, porque la verdad el baile no se me da, y emborracharme pues menos, mi intención mas que nada era documentar el viaje tomando todas las fotos que pudiera y tomar video con la cámara que mi cuñado me había prestado.



Fue apenas llegando al hotel que todo mundo se apresuró a alistarse para salir en la noche, yo y mis amigos tan lelos como yo, nos fuimos a una Comercial Mexicana a comprar mandado para ahorrarnos unos pesos, la verdad es que comer fuera no era una opción dado el ínfimo presupuesto que llevábamos.

La otra cosa que me mortificaba, era el baño. Yo siempre he sido muy quisquilloso para esas cosas, y peor que acababa de terminar el 'Spring Break', ya me imaginaba que el baño estaba rebosante de gérmenes y demás parásitos Región 1. Fue así como creo que gasté mas en detergente, cloro, pinol y dos fibras Scotch Brite que lo que gasté en comida, y cuando regresamos a la habitación me di a la tarea de volver a lavar el baño y tallarle a la tina hasta que le saqué brillo, después de eso sentí como el alma me volvía al cuerpo y entonces si hice mi paz con el baño del hotel. Claro que para mis compañeros de habitación eso era una exageración, pero después de 7 años de estar trabajando en hoteles, me alegra haberme tomado el tiempo de hacer mi propia limpieza jejeje

En fin, esa noche salimos a dar una vuelta por el puerto, y claro, todos muy animados porque yo creo era la primera vez que andábamos solos, echando relajo y enfiestados en una ciudad ajena. Aunque nosotros solo anduvimos caminando como dementes a lo largo del malecón, hubo otros del grupo que si se tomaron muy en serio eso de parrandear. Fue ahí cuando nos dimos cuenta de que varias de las muchachas no sabían mantener el control de cuanto bebían, porque para salir GATEANDO de un lugar ustedes dirán...

Al día siguiente teníamos la primera visita, a una planta cervecera, de verdad que no supe ni como le hicieron la mayoría para levantarse porque se les notaba que traían una cruda de esas épicas. Creo que con bastante esfuerzo lograron terminar el recorrido, y de hecho para la visita de las 3 de la tarde muchos ya no fueron, se quedaron a dormir 'la mona'.

Para la noche ya estaban todos otra vez listísimos para salir de juerga otra vez. Mis amigos abstemios y yo solamente salimos a caminar un rato y regresamos temprano al hotel, donde resultó que tenían mesas de billar y pues ahí nos quedamos un rato. Luego nos fuimos a dar la vuelta a ver que otras instalaciones tenía el hotel... no había mucho, un gimnasio con óxido, un mini-bar en la calle, y una alberca pequeñita a la que yo me había negado a meterme en la tarde que hicieron su 'pool party', francamente me daba guácala andarme bañando en caldo de gente, pero para esas horas creo que ya le habían echado cloro y además no había nadie, y pues tómala, que me meto en calzones.

No supe quien empezó con el chisme, pero después supe que alguien había dicho que me había metido encuerado a la alberca y no ha habido quien los convenza de lo contrario, hasta donde yo recuerdo, solamente había dos personas ahí que me vieron, y de hecho el plan que tenían era llevarse mi ropa y dejarme ahí en tanga (jejeje no es cierto, usaba boxers).

En fin, un viaje que hasta la fecha lo sigo recordando como 'The ultimate school trip', aunque la verdad es que no tengo mucho para comparar jejeje

Hubo muchos episodios memorables que no pueden faltar en un viaje, como cuando a una de las chicas le encontraron una toalla que decía 'Motel Popeye' (un motel muy popular por acá jejeje), seguro recuerdo de algún 'Popeyazo' que se fue a echar con el novio. Y que me dicen del que siempre se queda dormido y despierta maquillado?

Creo que por ahí debo tener esas cintas que después pasé a un VHS y creo que a un DVD, sería bueno subirlo a Youtube a ver que mas recuerdos salen :-P

El profe Cedano

En la secundaria donde yo estudié, trabajaba el profe Cedano. Era el maestro de educación artística y lo mas parecido a una leyenda viviente que había conocido para esos años.

No había persona que hubiera estado en esa secundaria que no conociera el peculiar método de enseñanza del profe Cedano, era de esas pocas personas que o las amabas o las odiabas, y vaya que era odiado...

Tenía la característica de ser muy prepotente en su hablar, como si fuera todopoderoso y el amo y señor de las artes de la secundaria, eso si, era muy chistoso. Una clase con él era garantía de que te ibas a partir de la risa con sus ocurrencias.

En las clases de danza salía con cosas como:

-Si túuuuu la del fondoooooo! Muévete como mujeeeer!!! Con coquetería!!!- y se ponía a darles el ejemplo acerca de cómo se debían mover las mujeres, y lo peor del caso es que se contoneaba mejor que muchas!

-Ivy! Mueve las nachas! Pareces viejita!!!!-

Cuando empezaba el ciclo escolar, montones de gente se arremolinaba junto a las ventanas del aula donde el profe Cedano se presentaba por primera vez con los alumnos de primer año. Siempre comenzaba con:

-Me llamo JACOBO CEDANO ROJAS-ROJAS CEDANO JACOBO-CEDANO ROJAS JACOBO-JACOBO ROJAS CEDANO-ROJAS CEDANO JACOBO-CEDANO JACOBO ROJAS! Se los digo de todas las maneras posibles para que se aprendan mi nombre de una vez!-

El profe como les dije, era chistoso para hablar y no se detenía de decir lo que pensaba del mundo y de la vida. Se jactaba también de que en los treinta y tantos años que tenía de dar clases, nadie jamás lo había podido obligar a que le pusiera nota aprobatoria a alguien que no se lo mereciera:

-Y de una vez se los diiigoooo, en mi clase el que no trabaje NOOO PASAAA, así sean hijos del presidente de la república y aunque venga en persona con sus escoltas y con la banda presidencial puesta y me ordene que los pase, si ustedes no trabajaron en mi clase, NO VAN A PASAR. Igual si son hijos de un narco y viene su papá con una cuerno de chivo (AK-47) a hacerme -RaTaTaTÁTaTaTÁTaTaTÁaaaa (emulando los balazos), yo me pongo mi chaleco antibalas y le hago JaJaJaJÁJaJaJÁJaJaJÁaaaa!-

En su clase era exigente, si uno era cumplido con las tareas y los trabajos pues no había nada que temer, pero AY de aquél que fuera flojo, que no le entregara tareas, que tuviera faltas, porque entonces si te agarraba de encargo y no había modo de que te dejara en paz.

En mi grupo solo recuerdo que se haya ensañado con 3 personas:

El Rubén (mejor conocido como 'La verruga asesina' por cuestiones que no analizaremos ahorita), era bastante cuachalote (sucio) para entregar los trabajos o las láminas que el profe encargaba, varias veces me tocó escuchar al profe gritar a la hora de revisarle la tarea:

-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAARGH!!! Qué es esto?!!!!!! Quítelo de mi vista, ME LASTIMA LOS OJOS!!!!-

El Rubén no duró mucho, su mamá lo cambió de escuela antes de terminar el año. Creo que gran parte de que el Rubén fuera malo para la escuela tenía mucho que ver con el hecho de que su mamá INSISTÍA en ir a llevarlo hasta el salón de clases personalmente pese a que tenía 13 años y a veces quedarse TODO el día en la ventana observándolo y porqué no? Interrumpiendo la clase para hacer sus observaciones. Tal vez a la señora nunca se le ocurrió que su hijito quizá hubiera sido mas bien portado y aplicado en la escuela de no haberse visto obligado a dar la imagen de problemático y rebelde para contrarrestar el hecho de que todo mundo lo consideraba un 'hijo de mami'.

Otro repudiado era el Paul, un ente chaparrito y moreno, que casualmente era hijo de un maestro de ahí de la escuela. El Paul era algo así como una versión precoz de un rockero anti-sistema, simpatizante de todo lo oscuro y malvado. Yo me sentaba junto a él en el salón y constantemente debatíamos acerca de cosas como el infierno (yo estaba en pleno apogeo de mis años fanáticos-evangélicos), el satanismo y Los Simpson. El profe no lo podía ver ni en pintura porque nunca hacía las tareas, era apático en todas las actividades que nos pusieran a hacer y regularmente faltaba a clases. Al final del año el profe lo vio tocando con un grupo de rockeros y puesto que para él la música (del género que fuera) era arte, le dio créditos extra y pasó el extraordinario sin problemas.

Otra que tuvo problemas en mas de una ocasión fue la Azucena. La verdad es que la Azucena tenía ciertos problemas con la autoridad y le gustaba desafiar a este profe en particular ya fuera no entregando las tareas, faltando a clases por estar afuera besuqueándose con el novio de turno o ya cuando menos llegando tarde. 

Recuerdo particularmente una ocasión en que ya estábamos en segundo año, y para variar, la Azucena llegó tarde a la clase, ya el profe hasta había pasado lista cuando se planta la Azucena en la puerta:

-Azucena! Porqué llega usted tarde? como de costumbre!-
-Aaay profe, es que estaba esperando a que llegara la enfermera ahí en el consultorio-
-Y para qué necesitaba a la enfermera?-
-Es que me dolía la cabeza y alguien me regaló una aspirina, pero necesitaba un cono de papel para tomármela-
-Y porqué no hizo usted uno con una hoja de papel?!!!!
-Ay pues es que yo no sé como se hacen los conos con una hoja de papel profeee- le contesta la Azucena ya casi a punto de estallar de la risa.
-Azucena, TODO mundo sabe como hacer un cono con una hoja de papel! Eso se lo enseñan en el kínder!
-Aaay profe, es que yo no fui al kínder, entre directo a primero de primaria :-P-
-Ah si, muy lista usted Azucena! Pues a mi clase no va a entrar y de una vez le digo que está reprobada para este bimestre, y usted reprueba no porque sea tonta o burra, sino porque es floja, y de una vez entienda que aprenda que el que ríe a lo último, ríe mejor JA JA JA JA JA-
- (y la Azucena) Ja Ja Ja Ja Ja!
-(y el Profe otra vez) JAA JAA JAA JAA-
-(y la Azucena) Jajajajajajajajajaja-  y desapareció rápidamente dejando al profe Cedano sin la última palabra.

Claro, la Azucena reprobó al final del año, el hecho de que su mamá fuera maestra ahí en la escuela no la hacía merecedora de un tratamiento especial, se tuvo que aplicar en la escuela de verano y vaya que sufrió para que el profe Cedano finalmente le pusiera un 6 ya casi para entrar a tercer año. Uno pudiera pensar que odiaba al viejo, pero curiosamente la Azucena una vez que le pregunté sobre eso me dijo que no, que hasta estimaba al profe, ya que era de las pocas personas que conseguían hacerla reír.

Había otras personas que no se lo tomaban con tanto humor como la Azucena cuando el profe los reprobaba. Cedano tenía un largo historial de problemas con alumnos, padres de familia, hermanos de alumnos, tíos de alumnos y demás parentela que no sabían aceptar una crítica (o una mala calificación). La verdad es que yo JAMÁS vi que el profe reprobara a alguien sin justificación, no importaba que no fueras el mejor dibujando/pintando, haciendo artesanías o redactando un trabajo sobre las bellas artes, si tú entregabas las tareas el día y la hora que el profe decía, aprobabas y ya. Claro, nunca faltaba el huevón (flojo) que si le decían que el martes, insistía en entregar el miércoles, y si el profe no le recibía la tarea un día después era un -Pinche viejo mamón!- y lo peor es que había padres que apoyaban a sus hijitos con esa actitud. 

Una vez en una clase -Ya va a terminar el año, así que de una vez les digo, a los que andan mal, APLÍQUENSEEEEEE, no hay ninguna necesidad de que anden batallando con exámenes extraordinarios, porque de una vez les digo, que si reprueban, VAN A SUFRIR, y no me importa que traten de tomar represalias como aquél chamaco que lo reprobé y fue y le aventó un ladrillo al cristal de mi camioneta. Aparte de tonto en mi clase, también resultó ser tonto allá afuera porque mis vecinos lo vieron y me dieron su descripción y hasta las placas del auto al que se subió y lo expulsaron de la escuela!- Al final todos pasamos menos la Azucena y el Paul.

Ya para tercer año, la clase nos la iba a dar la maestra Alma , claro, solo los primeros dos meses del ciclo escolar porque tomó la baja por embarazo (de ahí que le apodaran La Coneja, al parecer tenía la costumbre de parir una vez al año). Después nos asignaron a la maestra Ruth (era medio iracunda, de ahí que nosotros le dijéramos 'La maestra GRRRRuth'), el caso es que las clases que daban no se comparaban al ambientazo que había con el profe Cedano. 

Hoy ya son casi 20 años desde que yo llevé clases con este maestro, y desconozco si sigue en activo, lo mas seguro es que sí, pues para cuando yo entré a la secundaria, ya tenía trabajando mas de los 30 años requeridos para jubilarse y no se le veían intenciones de querer hacerlo. A la mejor y es de esas pocas personas que trabajan por gusto y para no volverse mas locas. 

Aquí les dejo una foto que salió en el periódico hace poco, está IDÉNTICO a como lo recuerdo, no cabe duda que hay gente que es traga-años. En fin, esperemos que nos dure muchos años mas, en estos tiempos está difícil encontrar un maestro que sea capaz de dejar una huella en decenas de generaciones, que siga siendo tema de conversación entre gente que se reúne 20 años después de haber salido de la escuela y que sigan causando risa sus ocurrencias como si las hubieras escuchado apenas ayer.



Profr. Jacobo Cedano Rojas




martes, 5 de febrero de 2013

Y ahora qué te robaste?

Cuando yo estaba en la secundaria, tenía a mis dos mejores amigos, Miguel y Javier.

Miguel era el típico chavo fresa, con buena ropa, zapatos de marca, tennis Nike (que en esa época eran tu carta de presentación), y lo mas importante, tenía un SuperNintendo; eso en nuestro limitado conocimiento del mundo, era pertenecer a la élite; aparte sus padres eran mas razonables con él, lo dejaban ir y venir, hacer y deshacer dentro de ciertos límites obviamente, que a mis ojos, era casi como si se mandara solo, pues no tenía que pedir permiso para salir en la tarde a las maquinitas o para ir a hacer una tarea, solo avisaba y ya.

Javier, digamos que vivía un poco mas ajustado, sus papás se habían divorciado algunos años atrás y él, su mamá y sus hermanos se habían ido a vivir a casa de sus abuelos, su papá solo se reportaba una vez al mes con la pensión alimenticia. En circunstancias así el dinero no sobraba, a veces nosotros le invitábamos la ficha en las maquinitas, o cosillas así. Lo que se me hacía curioso, es que a veces parecía sacar dinero de ningún lado en particular y era él quien nos invitaba los juegos o la soda. Pocos meses después supe como le hacía.

Resulta que Javier tenía la no muy sana costumbre de meterse a robar a las tiendas, shoplifting como le dicen los gringos. Como en su casa no le decían nada si salía 'a caminar por ahí' en la tarde o incluso si llegaba horas después de la salida de la escuela, pues él se valía de esa libertad para ser medio libertino.

Entraba a algún supermercado y se robaba cositas pequeñas, como dulces, una baraja, pilas, cassettes en blanco, revistas, cinturones, etc, cosas fáciles de revender a un precio muy por debajo de lo que costaban y de ahí él sacaba unos cuantos pesos para sus propios gastos, eso sí, nada que llamara mucho la atención en casa para que no le dijeran algo.



Para mis pulgas moralistas de entonces, robar era malo, muy malo, de hecho hasta la fecha lo sigo viendo mal, pero en aquél entonces fue un shock para mi enterarme que uno de mis amigos ROBABA :-O

Obvio, desde que supe ya no le acepté nada, me seguía juntando con él y todo como siempre, pero si me invitaba el juego le decía que no, igual me cuidaba muy bien de entrar a una tienda con él, no fuera a ser que tuviera la ocurrencia de robarse algo y que a mi me llevara entre las patas si lo atrapaban. Hay un dicho que usamos aquí en México cuando la gente se avergüenza por tonterías y no hace algo necesario por esa vergüenza, el dicho es 'Vergüenza robar y que te cachen (atrapen)'.

En este caso yo tenía muy presente ese dicho porque cuando era niño, un par de vecinos míos, el Nacho y el Mario, tuvieron la ocurrencia de entrar a un supermercado y robarse un cassette y unas pilas, con tan mala suerte que los atraparon luego luego a la salida del lugar. Aparte de la vergüenza que pasaron de que los esculcaran los guardias de la tienda y que mandaran llamar a sus padres, SALIERON EN EL PERIÓDICO. En esos lejanos días de los años 80's, no existía tal cosa como la Ley de Protección a Menores que evitaba que dieran sus nombres y que publicaran sus fotos, ah no, acá salieron en 'El Debate', en la Nota Roja con nombre y apellidos, mas una foto de ellos con lo que se habían robado. Desde entonces en el barrio era el típico cuento que usaban las mamás para desanimar a cualquiera de ser un ratero.

Definitivamente yo no tenía entre mis planes querer salir en la nota roja del periódico por andarme robando cosas, de modo que siempre los esperaba afuera de la tienda cuando entraban, o me apresuraba a salir mucho antes que ellos, no fuera a ser.

En mas de una ocasión se burlaron de mi por 'miedoso', incluso Miguel quién no tenía necesidad alguna de andar robandose cosas, pero que lo hacía por la emoción de estar haciendo algo malo y emocionante, para tener carta blanca en hacer lo que quisiera, era bastante cortito de ideas, si quería adrenalina hubiera aprendido a hacer trucos con la patineta, parkour o ya de perdis karate. 

En cuanto a mi, yo no era ningún miedoso, simplemente creo que tenía mas claro que tener fama de raterillo no iba a representar nada bueno en mi futuro, admito que aunque si me dolían un poquito los insultos, siempre me mantuve fuera de problemas, después de todo ya tenía suficiente con unos padres fanáticos religiosos en casa y no les iba a dar pie a que me sacaran el diablo del cuerpo a golpes :-P

Eventualmente dejé de juntarme con ellos, en parte porque yo los empecé a ver como una mala compañía y ellos a mi como alguien 'muy aburrido', después de la secundaria no nos volvimos a ver en mucho tiempo.

A Javier lo vi como unos 6 o 7 años después, casado a sus 21 años y con una hija de 3, trabajaba de chofer en una empresa cervecera, recuerdo que se alegró por mi de que ya estuviera terminando la universidad, que él hubiera querido hacer lo mismo, pero que ahora se daba cuenta que había querido vivir la vida muy aprisa. No sonaba descontento, pero si me dijo que le echara ganas a la escuela.

A Miguel, también lo vi con unos pocos meses de diferencia, una conocida que teníamos en común se lo encontró en un antro y dice que le pidió mi correo, y un buen día me agregó en el MSN. Estuvimos platicando y nos pusimos al corriente de todos los años que llevábamos sin vernos, claro, no pasó de ahí porque no nos volvimos a frecuentar ni nada, así como de la nada platicamos esas veces, igual de la nada dejamos de hablar, supongo en tanto tiempo los dos cambiamos y para esas alturas ya no teníamos nada en común.

Hace unos meses vi que alguien había organizado una reunión con los que pudieron encontrar de la secundaria en Facebook y ahí estuvieron los dos, aunque tuve que ver las etiquetas para ver quien era quien, la verdad es que de los 20 que se juntaron, a lo mucho reconocí a 3 o 4. Yo no fui, no se porqué pero la verdad le saco la vuelta a reencontrarme con gente del pasado lejano, no es por ser odioso, pero sabe, prefiero que eso se quede así y ya, después de todo si no salió nada bueno de ahí para mi en esos tiempos, no creo que hoy en día vaya a haber alguna diferencia :-P

miércoles, 30 de enero de 2013

Por eso prefiero comer solo! (en el trabajo)

Creo que mucha gente aquí en mi trabajo piensa que soy antisocial...muy pero muy antisocial, y no es que lo sea, pero prefiero ser considerado antisocial a ser importunado.

En el lugar en que trabajo, hay un comedor para empleados, relativamente amplio, hay variedad en la comida, barra de ensaladas, a veces ponen postres, y hay agua como de 5 sabores distintos. Uno puede ir a la hora que quiera (por lo menos yo) y comer en los 30 minutos que tiene asignado, yo la verdad jamás he tardado 30 minutos en comer, al contrario, trato de comer rápido para salir de allí cuanto antes.

El caso es que yo prefiero ir a comer solo. Nunca me pongo de acuerdo con nadie para ir a comer, si veo gente conocida con la que mas o menos platico, solamente les digo -Provecho!- y sigo mi camino y me siento en alguna mesa que esté sola. La razón...bueno, me hiper ultra mega FASTIDIA que estás a punto de dar el primer bocado y:



-Oye, fíjate que a mi computadora le anda fallando esto y aquéllo, que será? Porque mira que ya le hice blah blah blah blah blah-

-Fíjate que quiero comprarme una tablet, cuál me recomiendas? tengo X cantidad de dinero y quisiera una que haga esto y blah blah blah-

-Ay no, a la mejor tu me puedes ayudar, la pantalla de mi laptop no enciende y no sé que hacer! no me la podrás arreglar si te la traigo?-

Por lo general pongo mi mirada asesina y respondo con monosílabos esperando que entiendan el mensaje, pero es que de verdad que hay cada gente que nomás NO SE CALLA! Parece que de verdad no entienden que uno no tiene deseo alguno de hablar mientras come! y menos del trabajo!




Igual el hecho de que trabajes en algo relacionado con computadoras no implica que sea tu tema favorito de conversación, es como si uno se encontrara a su doctor en el restaurant y vas y te le sientas a la mesa y te pusieras a contarle de tus achaques, o a tu decoradora de interiores y le preguntaras que color sería el mejor para repintar tu sala de estar, etc, etc. A mi simple y sencillamente se me hace una falta de respeto. Cuando las personas van a comer, van a comer, no a hablar de trabajo. Igual si llegaran y me contaran un chiste, un chisme, una anécdota pues todavía verdad? pero de trabajo? Que no mamen! Si yo respeto el tiempo de los demás, pos que respeten el mío jejejeje, a poco no?

domingo, 27 de enero de 2013

Hablando de cosas satánicas...

Cuando salió esa película de 'Sexto sentido' donde el niñito podía ver gente muerta, me sentí muy identificado, salvo que en mi caso era que yo veía al diablo en todos lados.

Ya fuera por el hecho de que en 'Siempre en Domingo' todos los artistas y bailarines salían vestidos de negro y por lo tanto TENÍAN que ser satanistas o porque todo lo que no era 'cristiano' era satánico.

Los productos Procter & Gamble? Ah no, el dueño salió en el show de Sally y dijo que ellos diezmaban a las iglesias satánicas en Estados Unidos. Así que comprar jabón Ariel y pasta dental Crest era apoyar a Satanás, de modo que solo usábamos detergente Fuerza Viva y pasta Colgate.

Gracias a la no mala escuela de mi hermana, en aquéllos tiempos paranóica, yo no cantaba mal las rancheras. Cada que escuchaba a alguno de mis compañeros en la secundaria cantando alguna canción de Caifanes o con algún CD de Metallica, ahí iba yo con mi sermoncito de 'la música satánica'. Algunas veces me escuchaban con interés, aunque ahora pienso que básicamente solo lo hacían para reírse de mi o porque de vez en cuando platicaba historias o leyendas urbanas que tenían que ver con el asunto.

Una de las veces que fui al congreso de adolescentes aleluyas allá en Guadalajara (por cierto mis únicas vacaciones del año), uno de los ponentes nos platicó una historia escalofriante acerca de como Satanás es el príncipe de la potestad del aire (y por tanto de las ondas electromagnéticas de radio y televisión).

Resulta y resalta, que este compa trabajaba en una estación de radio ahí en Guadalajara, no recuerdo muy bien cuál era su puesto, pero entre sus múltiples actividades estaba recibir, clasificar y almacenar canciones que les llegaban 'por computadora' (supongo que se refería al internet que apenas estaba en pañales en esos años). Una de estas canciones resultó ser una de Prince, llamada '1999'. Según este compa, él siempre leía las letras de las canciones, y que en esta ocasión, '1999' no le pareció que tuviera nada edificante ni digno de ser compartido ni en su letra ni en su ritmo, que según trataba de el comienzo de la era de Acuario y no se que mas, y que por lo mismo, no pasó el filtro.


Yo leo la letra hoy en día y me da la impresión de que el compa este, o no hablaba muy bien inglés o de plano no lo hablaba en lo absoluto y alguien le jugó una broma con la traducción, porque la letra en ningún momento menciona la era de Acuario, a lo mucho es una referencia a la creencia general de que el mundo se iba a acabar en el año 2000 y que por lo mismo mejor se iban a enfiestar como si todavía fuera '1999'!

El caso fue que, decidió borrar esa canción que no iba a beneficiar en nada a nadie, y que en el momento de darle 'delete' pues que no se dejaba el condenado archivo. Según él, hicieron circo, maroma y teatro para poder borrar la canción y la muy perra no se dejaba (ahora que trabajo en esto creo que reiniciar la compu hubiera sido suficiente). De pronto, aparece en la pantalla la frase 'Verdaderamente existo' (supongo que algo como 'I truly exist'), y que cada vez que trataban de borrarla, aparecía ese mensaje. Fue cuando a él se le ocurrió la idea de escribir 'Jesus is my Lord' y entonces mágicamente, la canción desapareció del disco duro, claro, no sin que antes Satanás causara que se les quemaran unas antenas y equipos varios ahí en la estación de radio.

Todos en ese salón de convenciones nos quedamos con cara de -En la maaaaadre!- o bueno, la frase cristiana equivalente.

Por cierto que esta historia fue un éxito en mi clase de Español I cuando me tocó escribir un ensayo sobre la música ;-)

Otra cosa que no me ayudaba mucho a distinguir la ficción de la realidad, era que en alguna ocasión había visto una película cristiana llamada 'Persecución Infernal' a una edad impresionable.

Esta historia se trataba de un grupito de estudiantes que se habían ido al Ajusco (un bosque en las afueras de la Ciudad de México) a embriagarse y consumir drogas, con tan mala suerte que terminaron siendo testigos de una misa negra y los de la secta los van cazando de uno a uno como moscas.

En la historia, una de las chavas es aspirante a actriz, y le ofrecen un contrato que tenía que firmar con sangre, y que aunque no quería, con cierta 'persuasión' la convencieron (mandaron a algunos espíritus a hacer un desmadre en su casa).

Al final resultó que prácticamente todas las personas que salían en la película eran satanistas, hasta los de la policía jejeje

No hace falta que les cuente que esa noche tuve una serie de pesadillas horribles que no me dejaron dormir.

En fin, que tiempos aquéllos, lo bueno es que ahora me asusta mas el que me puedan recortar en el trabajo 'por la crisis' o que le vuelvan a subir a la gasolina, mientras tanto el diablo, naaaahhh!