domingo, 30 de octubre de 2011

Maldita sea nuestra suerte

Las cosas en Los Cabos cambiaron por completo esta semana. Yo siempre les presumía a mis amigos que dejé en mi tierra natal, que aquí uno vivía en paz, a gusto, con tranquilidad. Mientras que en el resto de México las balaceras, los levantones, las extorsiones y demás horrores eran cosa de todos los días, aquí en Los Cabos era como vivir en literalmente en otro país.

Crimen siempre ha habido, pero a la sorda. Aquí se venden cantidades industriales de droga, que se le va a hacer, a muchos de los gringos que vienen de vacaciones para acá les encanta meterse cocaína, fumar mariguana y consumir éxtasis en los antros de allá de Cabo San Lucas, y claro, nunca ha faltado quien les venda, pero los distribuidores locales estaban tan arreglados con las autoridades que todo transcurría siempre en santa paz.

Este martes pasado, un grupo de delincuentes (foráneos) levantó a un comandante de la policía, y a las pocas horas apareció ejecutado de varios tiros a un lado de un camino poco transitado. Fue algo inaudito por estas tierras, tan tranquilas desde siempre, y como al gobierno del estado no le conviene espantar al turismo (nomás vean como quedó Acapulco), rápido se movieron para atrapar a estas lacras. Como todos sabemos, cuando la policía cuando quiere hacer las cosas bien, las hace y pronto les empezaron a seguir la pista a estos tipos, y el viernes por la noche, se los toparon en una avenida principal de Cabo San Lucas. Los fulanos estos al ver que no la iban a librar,  emprendieron la huida y fueron a refugiarse en una casa de seguridad en un fraccionamiento llamado Brisas del Pacífico, relativamente cerca de donde los habían interceptado. Fue cuestión de minutos para que el lugar fuera acordonado por la policía federal, el ejército y la marina. 

Compañeros de aquí de la oficina que viven cerca del lugar, me platican que durante mas de 4 horas se escucharon balazos y explosiones de granadas de percusión.


Video narrado por unos gringos que viven cerca del lugar de la balacera, 
chequen la explosión en el segundo 0:29

Según la crónica del periódico, fue hasta pasadas las 2 de la madrugada cuando por fin se calmó el asunto. El resultado fue la muerte de un marino y dos policías ministeriales heridos de gravedad. Cuando por fin entraron a la casa, solo encontraron el cuerpo abatido de un individuo y algunos pocos rifles AK-47, pero de los otros delincuentes NADA.

Es de todos sabido que ni el Ejército ni la Marina perdonan cuando tocan a uno de los suyos, así que la búsqueda de estos pelafustanes continuó. Ayer sábado que llegué en la tarde a la oficina, me dijo mi jefe que estaba ocurriendo otra balacera pero ahora afuera de un centro comercial llamado Plaza Sendero, y que si tenía familia y amigos que anduvieran por Cabo San Lucas, les avisara para que ni se les ocurriera acercarse al lugar.

Esto lo supimos porque el primo de uno de los de la oficina, estaba justo en el lugar, y nos dijo que todo había empezado cuando la policía que seguía patrullando por el rumbo, se topó de nueva cuenta con el grupo de delincuentes que se les había escapado (solo hay una calle principal por donde salir) y que se agarraron a balazos enfrente de una tienda Chedraui,  que de ahí le habían seguido y habían terminado por meterse en una tienda Soriana. Fuera de los chismes que nos caían, no teníamos noticias porque en la radio no estaban diciendo nada de utilidad y en twitter los rumores iban desde que había varios civiles muertos hasta que 12 sicarios se habían atrincherado en el interior del supermercado y tenían como rehenes a 200 personas. Al final el rumor de los 200 rehenes resultó ser falso, todo se originó cuando un periodista que conduce el noticiero estelar de Televisa, Joaquín López Dóriga, re-twiteó el rumor sin confirmar, y de ahí cundió el pánico.

Ya para la tarde solo habían detenido a 3 presuntos implicados en la balacera, pero de los demás (se supone eran 12) ni sus luces. Hoy en la mañana, de nuevo a uno de mis compañeros le empezaron a caer mensajes de texto en su celular y le habló un primo de él para avisarle que de nuevo había otra balacera, ahora por el rumbo de un fraccionamiento llamado Miramar. Se puso peor el asunto cuando otro de mis compañeros tuvo que salir a recoger a su esposa, que está embarazada, porque le marcó y estaba con crisis nerviosa. En twitter volvieron a aparecer mensajes de que los marinos estaban cazando a estos tipos en las inmediaciones de un lugar conocido como el cerro de Los Venados. Hasta ahorita no sé en que habrá terminado, en el periódico no hay noticias y en twitter puros rumores sin confirmar.

Según corre el rumor de que estos tipos aún no logran salir de Cabo San Lucas, pues el ejército y la Marina tienen retenes por todos lados y no van a permitir que se les escapen. Yo creo que es la primera vez que sale algo bueno de tener una pésima planeación urbana, pues solo hay una calle que sale a la carretera que va a La Paz y a Todos Santos, y otra calle que lleva a San José del Cabo, y todos esos puntos están fuertemente custodiados, rumor has it que están buscando CASA POR CASA en esa colonia donde se atrincheraron.

Por lo pronto, no hay otro tema de conversación entre la gente del pueblo, pues es algo que jamás había ocurrido en este lugar, y todo lo que escuchábamos de otros lugares de México, aún de nuestros lugares de origen, se oía como algo muy lejano y poco probable de que fuera a pasar aquí y ya ven, finalmente nos alcanzó. Lo único rescatable es que aquí no ocurrió como en mi pueblo, donde circulan convoyes de 50 camionetas con tipos armados hasta los dientes y la policía no hace nada, aquí reaccionaron de inmediato tanto el ejército como la marina, si estos tipos traían la intención de venir a 'calentar la plaza' se toparon con pared, solo esperemos que no les lleguen refuerzos.

Maldita sea, tan tranquilo que era este lugar...





No hay comentarios: